Pubic Mound Outer Labia Outer Labia Genital Cleft Perineum Anus Pubic Mound Outer Labia Outer Labia Inner Labia Inner Labia Clitoral Hood Clitoral Glans Clitoral Frenum Vestibule Vestibule Urethral Meatus Introitus Hymen Fossa Fourchette Perineum Anus Pubic Mound Outer Labia Outer Labia Inner Labia Inner Labia Clitoral Hood Clitoral Glans Frenum Vestibule Vestibule Urethral Meatus Introitus Fossa Fourchette Perineum Anus

Anatomía de la Vulva


Photograph Showing the Anatomy of the Vulva
Esta es una vulva bien desarrollado con estructuras claramente definidos, identificados.

Moviendo el cursor del mouse sobre una de las primeras tres ilustraciones mostradas, y haciendo click en cada estructura individual, se hará enlace con el nombre y descripción de esas estructuras. La mayoría de los navegadores Web mostrarán el nombre de la estructura anatómica debajo del cursor y al fondo de la pantalla, siguiendo el símbolo # en la URL mostrada.

Primeramente una nota sobre las ilustraciones contenidas en esta página web. La forma y apariencia de los órganos genitales femeninos varían considerablemente de una mujer a otra. La vulva de la mujer es tan particular en apariencia como lo es su rostro. No debe suponerse que todos los órganos genitales femeninos se ven similares a los mostrados. Sólo un muy pequeño porcentaje de mujeres tienen genitales que se ven como estos retratados. Usaré ilustraciones múltiples para indicar de alguna manera cuán variadas pueden ser las vulvas en apariencia. Muchas de las ilustraciones han sido tomadas de casos reales, la mayoría de los libros de anatomía y sexualidad muestran lo que el autor o dibujante sintió que era la forma correcta o ideal. Pocos genitales femeninos son tan simétricos como los que se muestran en estos libros. En consecuencia, son frecuentemente inexactos para la mayoría de las mujeres. Basados en algunas ilustraciones anatómicas, uno tiene que preguntarse si el dibujante habría visto alguna vez realmente la vulva de una mujer adulta, al menos la de una mujer viva.

Se hace casi imposible ubicar descripciones detalladas de la anatomía y fisiología de los órganos sexuales femeninos. Casi todos los libros que he usado como referencia, cerca de diez, presentaban la misma información, casi palabra por palabra. Cada estructura anatómica se describe usualmente en una sencilla oración, o a lo sumo, en un breve párrafo. La información publicada hace ciento cincuenta años parece ser la base para la información presentada en los libros impresos en la actualidad. Cuando se publican nuevas investigaciones, son presentadas usualmente en publicaciones médicas, usando terminología médica, que la persona promedio no puede leer o comprender. Esto va para mostrar qué poco esfuerzo se ha puesto en investigar la anatomía y las funciones de los órganos sexuales femeninos.

Los órganos sexuales femeninos externos, órganos genitales, son conocidos en su conjunto como la Vulva. La vulva comprende varias estructuras anatómicas diferentes y es mucho más compleja que lo que muchas personas consideran. El motivo por el que tanta gente no tiene idea de la anatomía de los genitales femeninos es que nosotros, como sociedad, hemos reducido la anatomía sexual femenina a nada más que su vagina. Decimos que las chicas y mujeres tienen una 'vagina' en vez de decir que tienen una 'vulva', lo cual es a la vez inapropiado e inexacto. Hemos hecho de la vagina el centro de la sexualidad femenina cuando en realidad, para la mayoría de las mujeres, su vulva lo es. Puesto que la mayoría de las clases de educación sexual son más sobre reproducción que sobre sexo, la anatomía de los genitales femeninos no se enseña frecuentemente en las escuelas. Supuestamente, muy pocos hombres pueden identificar todas las diferentes partes de una vulva cuando se muestra la imagen de una. Sospecho que la mayoría de las mujeres también desconocen su propia anatomía. Espero que la información que se presenta abajo ayude a la gente a volverse más consciente de la anatomía sexual femenina, y en consecuencia, un mayor número de mujeres encuentre el sexo más agradable y satisfactorio.

 

Vulva at Rest 104K
Del libro "Atlas of Human Sex Anatomy" ("Atlas de Anatomía Sexual Humana") del Dr. Robert Latou Dickinson M.D., F.A.C.S.
Copyright 1949 The Williams & Wilkins Company.

 

Las ilustraciones de arriba muestran cómo pueden verse los órganos genitales femeninos adultos cuando los labios mayores están en reposo, esto es, sin abrir. Las estructuras visibles son, el monte de Venus, los labios mayores, la hendidura vulvar, el perineo, y el ano. Mientras que no se describe en esta ilustración, un significante porcentaje de mujeres tiene labios menores que son siempre visibles al salir de entre los labios mayores. A veces también el clítoris o el capuchón clitoridiano es siempre visible. Ilustraciones mostrando vulvas con estas características pueden encontrarse abajo y en la página web sobre tamaño clitoridiano y labial. Esta ilustración representa lo que el dibujante, un doctor, determinó que era una vulva promedio, basado en su investigación sobre mujeres europeas y norteamericanas. El original es tamaño real. La línea negra muestra la ubicación de los huesos de la pelvis que crean la abertura de la pelvis, o entrada vaginal.

El Monte de Venus es un acolchado de tejido graso blando que cubre el hueso pelviano. Usualmente está cubierto por un espeso desarrollo de vello después del comienzo de la pubertad. Venus era el nombre dado a la diosa romana del amor. Por lo tanto, "Monte de Venus" viene a significar, "Monte del Amor." Se lo llama así porque el tejido graso que se encuentra aquí es sensible al estrógeno, con la llegada de la pubertad aumentan los niveles de estrógeno dando forma a un monte distinguible. A menudo es muy visible cuando la mujer está desnuda o usa ropa ajustada. Se piensa que suministra un acolchado entre los huesos pelvianos de la mujer y su pareja durante el coito, cuando la penetración es desde el frente.

La vulva de las chicas preadolescentes parece estar posicionada más bien más adelante que la de las mujeres adultas, al poder ver un mayor porcentaje de sus labios mayores y de la abertura del pubis cuando están paradas. Esto da la impresión de que la vulva se moviera hacia atrás (hacia el ano) durante la pubertad. La vulva en realidad no se mueve. Lo que ocurre es que la formación del monte de tejido graso (Monte de Venus) causa que la porción anterior de los labios mayores sea empujada hacia fuera del hueso del pubis. Cuando la mujer está de pie, sus labios mayores se ubican hacia abajo, volviéndose paralelos al piso, y fuera de la vista cuando se ven desde adelante. Las mujeres con muy poca grasa pueden no tener un monte de Venus pronunciado, resultando en que su vulva parece estar ubicada más adelante que la de otras mujeres. Lo opuesto es verdad en mujeres con concentraciones altas de grasa corporal. La posición del clítoris, y de las aberturas uretral y vaginal están definidas por los huesos de la pelvis.

La vulva de las chicas preadolescentes aparece estar posicionada más bien más adelante que las de las mujeres adultas, al poder ver un mayor porcentaje de sus labios mayores y de la abertura del pubis cuando están paradas. Esto da la impresión de que la vulva se mueve hacia atrás hacia el ano durante la pubertad. La vulva en realidad no se mueve. Lo que ocurre es que la formación de este monte de tejido graso causa que la porción anterior de los labios mayores sea empujada hacia fuera del hueso del pubis. Cuando la mujer está de pie, sus labios mayores son empujados hacia abajo, volviéndose perpendiculares al piso, y fuera de la vista cuando se ve desde adelante. Las mujeres con muy poca grasa pueden no tener un monte de Venus pronunciado, resultando en que su vulva parece estar ubicada más adelante que la de otras mujeres. Lo opuesto es verdad, en mujeres con concentraciones altas de grasa corporal. La posición del clítoris, y de las aberturas uretral y vaginal están definidas por los huesos de la pelvis.

La piel que cubre al monte de Venus contiene muchas terminaciones nerviosas. Como resultado, la mujer puede disfrutar de ser acariciada en esta área, así como tener el pelo que la cubre acariciado y tirado suavemente. Algunas mujeres encuentran que pueden experimentar el orgasmo cuando se masajea su monte de Venus, o cuando se aprietan contra una superficie firme mientras se masturban. Esto es debido parcialmente a que el clítoris se encuentra debajo de su límite inferior. La mujer puede encontrar esta área más sensible a la estimulación cuando se encuentra depilada, porque la piel ya no está protegida por una capa de pelos.

Los Labios Mayores son dos pliegues de piel, en algunos casos se parecen más a montículos que a pliegues, que definen a la hendidura vulvar, y cubren y protegen las estructuras más delicadas de la vulva. La porción anterior de cada labio mayor es usualmente más gruesa que la posterior, afinándose y fundiéndose con el perineo. La ilustración de arriba muestra a cada uno de los labios mayores con esta forma de triángulo.

Las superficies externas de los labios mayores son a veces de un color diferente al del tejido circundante, y pueden ser de apariencia lisa o arrugada. La piel puede tener la misma apariencia arrugada que la del escroto del varón, su contraparte masculina. Después de la aparición de la pubertad las superficies externas usualmente se cubren de pelos. Cuando la mujer se excita sexualmente, los labios mayores pueden volverse de color rojo brillante por el flujo incrementado de sangre en el área.

Las superficies internas son suaves y brillantes. La piel de las superficies internas está densamente poblada por glándulas productoras de aceite y sudor, y terminaciones nerviosas. Estas glándulas son responsables de la apariencia suave y brillante, y ayudan a mantener a la vulva limpia y sana. El color de las superficies internas es a menudo rosado, pero también puede ser de otros colores, como castaño o castaño oscuro. Entre las superficies de la piel interna y externa hay una colección de grasas y músculos lisos. Los músculos lisos son aquellos sobre los que no tenemos control consciente.

El tamaño y la forma de los labios mayores varían considerablemente de una mujer a otra. Los labios mayores de chicas jóvenes son usualmente chatos y lisos, y tienen el mismo color que el tejido circundante. Con la aparición de la pubertad y el incremento subsiguiente de grasa, los labios mayores frecuentemente se vuelven más prominentes. Las mujeres con bajos porcentajes de grasa corporal pueden tener labios mayores pequeños y chatos y las mujeres con alto porcentaje de grasa pueden tener labios mayores redondeados bien definidos.

El área chata entre la hendidura vulvar y el ano es llamada Perineo. Algunas de las referencias dadas aquí establecen que el perineo no tiene pelos, esto no es cierto para todas las mujeres. La piel del perineo está poblada por numerosas terminaciones nerviosas por lo que algunas mujeres pueden disfrutar de tener esta área acariciada y masajeada durante el sexo. Las referencias sobre Anatomía, en contraposición a las referencias sobre sexualidad, dicen que el perineo se extiende desde el ano hasta la uretra, por lo tanto hay algo de conflicto en lo que en realidad constituye el perineo.

El Ano es la abertura hacia el recto y el intestino inferior a través de la cual pasan las heces durante la defecación. Los tejidos del ano son ricos en vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas. Muchas mujeres encuentran que su ano es muy sensible a la estimulación. La sensibilidad es el resultado de un mecanismo de protección destinado a mantener afuera objetos extraños, para prevenir heridas y enfermedades. Dos juegos de músculos rodean al ano debajo de la piel. La contracción involuntaria de estos músculos pueden hacer el coito y el sexo anal doloroso o imposible. Para muchas mujeres su ano es una parte importante de su anatomía sexual, siendo a veces aún más sensible que su clítoris y vagina.

 

Vulva of Virgin Drawn Open 101K
Del libro "Atlas of Human Sex Anatomy" (Atlas de Anatomía Sexual Humana) del Dr. Robert Latou Dickinson M.D., F.A.C.S.
Copyright 1949 The Williams & Wilkins Company.

 

La ilustración de arriba muestra cómo puede verse la vulva de una virgen cuando los labios se representan abiertos para exponer las estructuras genitales internas. La ilustración que se muestra abajo revela cómo puede verse la vulva de la mujer siguiendo al embarazo y al alumbramiento vaginal. Las estructuras visibles en estas ilustraciones son los labios menores, el prepucio, el glande clitoridiano, el frenillo, el vestíbulo, el meato urinario, la entrada vaginal, la fosa navicular, la horquilla, y el himen. Ellas demuestran cómo los órganos genitales de una mujer pueden cambiar de apariencia a lo largo de su vida. Hay varios eventos en la vida de una mujer que probablemente afectarán la apariencia de su vulva.

Al nacer, la vulva y los pechos de la niña pueden aparecer hinchados o agrandados. Esto es el resultado de haberla tenido expuesta a los niveles incrementados de hormonas de su mamá durante su permanencia en el útero. Después de un corto período de tiempo la vulva de la niña -los labios mayores y menores- y los pechos, se contraen de tamaño al desaparecer lentamente los efectos de las hormonas de la madre. Al nacer, el clítoris de la niña es proporcionalmente más grande que lo que probablemente es durante el resto de su vida. Desde el momento en que la niña tiene un año de edad hasta aproximadamente la edad de ocho años sus genitales no deben experimentar ningún cambio de apariencia significativo, más que el crecimiento en proporción a su cuerpo. Si lo hacen, debe consultarse a un doctor.

Los siguientes cambios importantes de la vulva ocurren durante la pubertad. Los tejidos de la zona genital son altamente sensibles a las hormonas. Al comenzar los ovarios y otras glándulas endocrinas a producir niveles incrementados de hormonas, masculinas y femeninas, su vulva probablemente experimentará un importante cambio. Los delgados tejidos de la vulva se vuelven más gruesos y elásticos. Su coloración posiblemente también cambia. Las estructuras de su vulva están propensas a volverse más grandes y pronunciadas. Esto incluye sus labios mayores y menores, así como su clítoris e himen . Puesto que en esta etapa también se desarrolla el vello púbico, la jovencita puede no advertir todos los cambios que están tomando lugar. Enseñarle a tu hija a examinarse sus genitales con un espejo a una edad temprana hará que se sienta más cómoda con su vulva, y quizá advierta más estos cambios.

La masturbación y el sexo sin penetración pueden afectar muy poco la apariencia de los órganos genitales femeninos. Puesto que la muchacha promedio no empieza a masturbarse sino hasta finales de la adolescencia, no es probable que estos cambios ocurran hasta después de la pubertad. Cuando una muchacha o mujer se excita sexualmente sus órganos genitales se llenan de sangre, produciéndose un aumento temporal de tamaño. Si la congestión con sangre ocurre frecuentemente, los efectos de esta congestión pueden volverse definitivos. Como con todos los otros órganos del cuerpo, cuanto más lo usas, más grande se vuelve, hasta un punto. La masturbación y/o el juego sexual diarios pueden producir un aumento ligero en el tamaño de los órganos eréctiles de la vulva, labios y clítoris. Esto es normal y sano. Un doctor no podrá decir si una muchacha o mujer se masturba, aun cuando esto ocurra.

La apariencia de la entrada de la vagina (introitus), posiblemente cambia cuando la mujer empieza tener coito vaginal, o se inserta dedos u otros objetos en su vagina. El uso de tampones no afecta significativamente la apariencia de la vulva o vagina. Si la mujer tiene himen, dependiendo de la fuerza aplicada a él cuando se insertan los objetos en la vagina, se estirará o rasgará. Con el tiempo el himen puede lentamente desaparecer al ser repetidamente estirado. Si la mujer tiene himen, normalmente no desaparece completamente hasta que ella da a luz a un bebé vaginalmente. Al volverse la entrada vaginal más elástica, los pliegues circundantes de tejido pueden volverse más desarrollados. Si los músculos vaginales se ponen más fuertes y más desarrollados también es probable que esto cambie la apariencia de la vulva. Claro que si los músculos vaginales se ponen débiles o rasgados, esto también cambiará la apariencia de la vulva. Si la introducción de la mujer a la penetración vaginal es lenta y suave, es probable que los cambios a su vulva sean graduales y quizás imperceptibles.

Cuando la mujer se embaraza, el suministro de la sangre a sus órganos reproductores y sexuales aumenta mucho para que ellos puedan sostener el desarrollo del bebé. Como resultado, la vulva puede aumentar notablemente de tamaño, sus labios y clítoris pueden ponerse mucho más grandes. Los vasos sanguíneos pueden volverse más prominentes y visibles. La sensibilidad de su vulva puede aumentar, esto puede ser agradable o irritante para ella. Cuando la mujer da a luz a un bebé vaginalmente, su vagina y vulva deben estirarse para acomodar la cabeza del bebé, 9,5 cm (3 3/4 pulgadas). Esto puede producir desgarros a la entrada vaginal, labios, y clítoris. El doctor puede hacer una incisión a la entrada vaginal, una episiotomía, para prevenir el desgarro de la vagina y vulva, la cicatriz resultante cambia la apariencia de la vulva. Es probable que algunos de los cambios que ocurren durante el embarazo y alumbramiento sean permanentes.

El siguiente cambio de importancia a la vulva ocurre durante la menopausia. Durante este periodo de tiempo, el nivel de hormonas en el cuerpo de la mujer disminuye, y como resultado, los tejidos sensibles a ellas, los labios y el clítoris, normalmente disminuyen de tamaño, pero no a su tamaño de preadolescente. La inversa de lo que ocurrió durante la pubertad ocurre durante la menopausia. Esto puede hacer del sexo más que un desafío, pero no elimina necesariamente la necesidad o deseo por él. Si una mujer continúa masturbándose o se involucra regularmente en el sexo, los cambios no son tan grandes, y es probable que el sexo sea más fácil de lograr y disfrutar.

 

Vulva of Woman Drawn Open 64K
Del libro "Atlas of Human Sex Anatomy" ("Atlas de Anatomía Sexual Humana") del Dr. Robert Latou Dickinson M.D., F.A.C.S.
Copyright 1949 The Williams & Wilkins Company.

 

Quizás la variación más grande entre las vulvas de las mujeres ocurre en el tamaño y forma de sus Labios Menores. Los labios menores también se llaman Ninfas. A pesar de su nombre, en muchas mujeres, sus labios menores son grandes y prominentes. Mucho más grandes que la mayoría de las referencias de sexualidad y anatomías retratan o mencionan. Además, los labios menores pueden no estar totalmente cubiertos por los labios mayores como también establecen las referencias. Muchas mujeres que han explorado su vulva han venido a creer su vulva está de algún modo deformada, debido a la forma de sus labios menores. Las ilustraciones de Betty Dodson mostradas debajo revelan las variaciones normales en el tamaño y la forma de los labios. Hay mujeres que no tienen labios menores, o quienes sólo tienen uno. Mientras que algunas mujeres tienen los labios en forma de corazón típicamente mostrado en los libros de la anatomía, muchas, si no la mayoría, no.

Los labios menores están hechos de tejido eréctil esponjoso suave que contiene una concentración densa de vasos sanguíneos, el mismo tejido que rodea a la uretra en el pene. Los labios menores están poblados por muchas glándulas productoras de aceite, pero están desprovistos de células grasas. Normalmente son muy elásticos, como una ilustración revela debajo. Durante la excitación sexual, la sangre se acumula en ellos, causando su hinchazón y aumento en el tamaño, así como un cambio de color.

Mientras que los labios menores tienen muchas terminaciones nerviosas, su sensibilidad al estímulo varía considerablemente entre mujeres. Algunas los encuentran totalmente insensibles al estímulo sexual, otras encuentran al estímulo sexual de sus labios menores muy agradable. Cuando se irritan, por infección, fricción, o sustancias químicas, pueden doler bastante.

 

Natural Variations 1 56K
Del libro "Sex for One: The Joy of Selfloving" (Sexo para Una: La Alegría del Autoerotismo) de Betty Dodson.
Copyright 1987, 1983, 1974 By Betty Dodson.

 

Las ilustraciones mostradas arriba y abajo demuestran las variaciones normales que ocurren en el tamaño y forma de la vulva. Ellas muestran la vulva de mujeres reales, mujeres que posaron para la Srta. Dodson. Como puede verse, las vulvas vienen en una multitud de formas y tamaños. No hay dos exactamente iguales. Cada una es igualmente hermosa. Para que una mujer disfrute totalmente los placeres de sexo, debe amar su vulva en su integridad. Se requiere la lectura del libro de Betty por muchas razones, éstas y otras ilustraciones son sólo una de ellas.

 

Natural Variations 2 48K
Del libro "Sex for One: The Joy of Selfloving" (Sexo para Una: La Alegría del Autoerotismo) de Betty Dodson.
Copyright 1987, 1983, 1974 By Betty Dodson.

 

El Clítoris es un órgano muy complejo y especializado. Tiene sólo un propósito, darles el placer sexual a las mujeres. Es tan importante a una mujer, como lo es un pene a un hombre. El clítoris está formado por los mismos tejidos que el pene, y en su mayor parte, funciona igual que un pene. La única diferencia importante entre los dos es que la uretra de la mujer no pasa a través del cuerpo del clítoris. El tejido que transporta la orina y eyacula a través del pene está sin embargo presente, en la forma de los labios menores. Mientras que el clítoris promedio es más pequeño que un pene, algunos son tan grandes como un pene pequeño. Muchos clítoris se ven muy parecidos a un pene, lo cual desgraciadamente hace a algunas personas sentirse incómodas.

Cada uno de los labios menores se une a la base del glande clitoridiano. El punto de unión se llama el Frenillo o Frenulum. El frenillo indica dónde se habría localizado la salida de la uretra si el clítoris se hubiese desarrollado en un pene durante el desarrollo fetal. Esta unión hace que el clítoris sea estimulado indirectamente por el movimiento de los labios menores cuando el pene entra y sale de la vagina durante el coito. Para un pequeño porcentaje de mujeres, este estímulo es suficiente producir un orgasmo, cuando se combina con las sensaciones causadas por el pene acariciando la pared vaginal. El frenillo de la vulva y el frenillo del pene no son la misma cosa, "frenillo" es simplemente el nombre médico para este tipo de estructura anatómica. La lengua tiene un frenillo también, por ejemplo.

Los labios menores también se unen con el Prepucio o Capuchón. El prepucio cubre el cuerpo clitoridiano y todo o parte del glande clitoridiano. Los labios menores se unen con el prepucio, pero no están hechos del mismo tejido. Al contrario de la segunda y tercera ilustraciones mostradas aquí, el prepucio normalmente cubre el glande clitoridiano a menos que sea retraído manualmente, pero el glande clitoridiano de algunas mujeres está siempre parcial o completamente expuesto como se muestra. El prepucio protege al glande clitoridiano muy delicado y sensible del estímulo constante e irritación.

La información presentada debajo sobre el prepucio está basada en los múltiples artículos sobre el prepucio del pene. No hay información detallada disponible sobre el prepucio del clítoris que yo conozca. La información disponible sobre el prepucio del pene es a menudo vaga y confusa, y a veces, contradictoria. He hecho lo mejor posible para darle sentido a la información presentada en mis referencias.

La porción del prepucio que cubre el glande clitoridiano es justamente como el prepucio del pene. Está compuesto de dos capas separadas de piel, una capa exterior que es una extensión del tejido a lo largo del cuerpo del clítoris, y una capa interna compuesta de una membrana mucosa. Durante el desarrollo fetal el prepucio y el glande están fundidos, son uno. En algún momento durante desarrollo fetal tardío o durante la niñez, el glande y el prepucio abandonan sus capas exteriores de células produciendo su separación. La separación de estas células de la piel ocurre a lo largo de toda la vida, incluso después de la separación del glande y prepucio. Las glándulas en la parte inferior del prepucio, dentro de la membrana mucosa, producen enzimas que atacan las bacterias y protegen el glande y prepucio de infecciones. Hay también glándulas productoras de aceite localizadas en las áreas del glande clitoridiano que lubrican el glande y prepucio. Estas glándulas de aceite son menos activas en la niñez que después de la pubertad.

La separación de las células de piel y la producción de aceite y enzimas resulta en la formación de esmegma o sebo. El esmegma es una sustancia que huele a queso blanco que puede tener un fuerte olor, en la mujer se informa que es "a pescado". Debido al espacio restringido entre el glande y el prepucio o capuchón, el esmegma puede acumularse bajo el prepucio en la forma de pequeñas "perlas" o granos. El esmegma, debido al aceite y las enzimas no supone un riesgo para la salud. Se recomienda mientras están fundidos el prepucio y el glande, que sólo el esmegma que se escurre por abajo del prepucio se lave con agua corriente. En algún punto el prepucio y glande deben separarse como resultado de la separación de las células de piel, masturbación, baño, montar en bicicleta, etc. Después de que la separación ocurre, el prepucio debe retraerse para que el glande pueda lavarse con agua corriente. El uso de jabón parece aumentar la probabilidad de infección. Si el prepucio y el glande no se separan totalmente o si se produce una infección entre el glande y prepucio, pueden desarrollarse adhesiones entre los dos. Los padres no deben retraer fuertemente el capuchón del clítoris de su hija mientras bañan su vulva.

El tamaño del prepucio varía considerablemente de una mujer a otra. Su tamaño no necesariamente se basa en el tamaño del clítoris. Un clítoris corto y delgado puede tener un prepucio carnoso largo y un clítoris carnoso largo puede tener un prepucio delgado corto. Se cree que la mayoría de las mujeres puede retractar su prepucio lo bastante como para exponer todo o parte de su glande clitoridiano. Algunas mujeres tienen un prepucio que es tan largo y/o tiene tan estrecha su apertura que su glande clitoridiano siempre está oculto. Un pequeño porcentaje de mujeres ha informado que su prepucio largo y carnoso ha impedido o dañado su habilidad de experimentar el orgasmo, por lo que lo redujeron o quitaron quirúrgicamente. El proceso de recortar o quitar la porción del prepucio que cubre el glande se llama circuncisión. Raramente es necesario al no haber ninguna evidencia que muestre que el tamaño del prepucio de una mujer tiene alguna influencia en su habilidad de experimentar el orgasmo. Es más un procedimiento cosmético que puede tener beneficios psicológicos para algunas mujeres.

 

Anatomy of the Clitoris 54K
Del libro "The New Sex Therapy" (La Nueva Terapia Sexual) de la Dra. Helen Singer Kaplan, M.D., Ph. D.
Copyright 1974 By Helen Singer Kaplan, M.D., Ph. D.

 

La ilustración de arriba muestra el clítoris entero con la mayoría de los tejidos circundantes quitados. Se muestran las tres partes principales del clítoris, el Glande, el Capuchón, y las Raíces. Hay quienes opinan que los Bulbos Vestibulares deben ser considerado como parte del clítoris, refiriéndose entonces a ellos como "los bulbos de la vagina."

El glande clitoridiano está hecho completamente de tejido eréctil suave llamado cuerpo esponjoso. Éste es el mismo tipo de tejido del que está compuesto el glande del pene. Cuando una mujer experimenta la excitación sexual su glande se llena con sangre y se pone ligeramente más grande, y normalmente más sensible. Permanece suave al toque incluso durante la excitación sexual, diferente al cuerpo del clítoris. La superficie del glande no se cubre con tejido de piel corriente, lo que hay allí es muy parecido a la membrana mucosa del prepucio inmediato. Glándulas productoras de aceite diminutas pueblan la superficie del glande, por lo menos en algunas áreas de él. El aceite que producen da su apariencia brillante al glande y le permite al prepucio deslizarse fácilmente sobre él. Si el glande se reseca, sufre la cornificación, se vuelve apagado y áspero en la apariencia, como ocurre con un pene circuncidado.

El tamaño medio del glande no erecto es de aproximadamente 4 - 5mm (0.15 - 0.2in, un poco menos de un cuarto la pulgada) de diámetro, pero varía de 1 a 15mm (0.04 - 0.6in, un poco más de la mitad una pulgada) en el diámetro. Hay más información sobre el tamaño del clítoris en esta página.

El glande del clítoris tiene tantas terminaciones nerviosas como el glande del pene, pero en una área mucho más pequeña. Esto hace que el clítoris sea sumamente sensible. El tamaño de un clítoris no determina cuán sensible es, al informarse siempre que el número de terminaciones nerviosas es siempre el mismo sin tener en cuenta el tamaño. Muchas mujeres encuentran el estímulo clitoridiano directo doloroso. Hay un porcentaje pequeño de mujeres que no pueden tolerar ninguna forma de estímulo clitoridiano, ellas experimentan intenso dolor, no placer, cuando es tocado, aun indirectamente. El prepucio sirve proteger el glande del estímulo directo, y el aceite natural presente reduce la fricción entre los dos. Esta es la razón probable por la cual las mujeres generalmente se masturban dando masaje al prepucio en lugar del glande clitoridiano. Mientras que el clítoris normalmente es muy sensible, algunas mujeres informan que su clítoris es insensible al estímulo. La causa de esto es desconocida, pero puede ser el resultado de la disociación con el propio cuerpo, afecciones o enfermedades que atacan el sistema nervioso, o falta de uso. La sensibilidad de cualquier órgano sensorial varía de una persona a otra, y el clítoris no es diferente.

El cuerpo y las raíces del clítoris están hechos de dos estructuras de forma cilíndrica compuestas de tejido eréctil llamados cuerpos cavernosos. Este tejido eréctil está circundado por una densa red fibrosa de tejido. El cuerpo es la porción del clítoris que cuelga que se extiende hacia abajo del hueso pelviano al que se une el glande. En el cuerpo del clítoris, los dos cuerpos cavernosos se unen entre sí a lo largo de su lado común y el tejido circundante le hace aparecer como si hubiera sólo una estructura eréctil. En el punto donde el cuerpo encuentra al hueso pelviano, los dos cilindros se separan y se amoldan a la forma de los huesos pelvianos, formando una "V" invertida.

El tamaño del cuerpo del clítoris varía desde cero hasta aproximadamente dos pulgadas (5 cm.) El tamaño promedio del cuerpo clitoridiano es de aproximadamente tres cuartos de pulgada, haciendo de una pulgada al tamaño promedio del cuerpo y glande en longitud. Ésta es la porción del clítoris que usted podrá tocar y sentirse con sus dedos, bajo el prepucio. Las raíces son cada una de aproximadamente tres pulgadas (7,5 cm.) en longitud, que hace las cuatro pulgadas (10 cm.) como longitud promedio del clítoris, mucho más grande que la mayoría de las personas tienen en cuenta.

Debido a la naturaleza eréctil del cuerpo del clítoris, es capaz de proyectarse al exterior del cuerpo, al ponerse erecto, cuando se junta sangre en él durante la excitación sexual. Los músculos lisos dentro de los cuerpos cavernosos se relajan durante excitación sexual lo que permite a la sangre acumularse dentro de sus cámaras como resultado del estímulo químico por el óxido nítrico. El grado en que el clítoris se proyecta al exterior depende de su tamaño y de la elasticidad de los tejidos conjuntivos, curvatura, que normalmente mantiene el clítoris apuntando hacia abajo. Cuando el clítoris se hincha con sangre, se siente firme al tacto. Si usted empuña ligeramente el cuerpo del clítoris cuando la mujer se excita sexualmente, probablemente sienta su clítoris firme y erecto. Para algunas mujeres con el clítoris pequeño, la única manera de localizar el cuerpo del clítoris dentro del prepucio es sintiéndolo ponerse erecto mientras los tejidos circundantes permanecen blandos. La mujer puede percatarse mucho de este cambio en su clítoris, y se siente como si ella tuviera una "erección" debido a su intensidad.

Justo antes que la mujer experimente el orgasmo un monto incrementado de sangre se junta en el cuerpo del clítoris resultando en una erección más firme, lo que causa que el glande se mueva hacia arriba hacia el hueso pelviano. Esto da la impresión de que el glande se está retractando debajo del prepucio cuando realmente se está enderezando como resultado de la sangre atrapada dentro de él. Algunos dicen incorrectamente que éste es un mecanismo de protección del glande exquisitamente sensible, diciendo que el clítoris se retracta para protegerse del estímulo directo que puede ser doloroso antes del orgasmo. El pene sufre la misma rigidez aumentada justo antes del orgasmo y ésta de ninguna manera protege al glande del pene, quizás asegura que el pene está en la máxima longitud para que la eyaculación se deposite lo más cerca de la cerviz como sea posible. Mujeres que informan experimentar olas de placer radiando hacia fuera desde su clítoris durante el orgasmo quizás estén sintiendo la sangre acumulada drenando rápidamente hacia fuera del clítoris en sincronización con sus contracciones orgásmicas.

Los Bulbos del Clítoris son dos cuerpos eréctiles que se unen al cuerpo el clítoris y que se ubican bajo los labios menores. En la ilustración anterior se llaman "Bulbus Vestibuli" o bulbos vestibulares. La longitud de ellos varía de 3 - 7 cm (1.2 - 2.75 pulgadas) según un estudio. Los bulbos del clítoris corresponden al único bulbo en el varón. Están hechos del mismo tejido eréctil del glande clitoridiano y el cuerpo esponjoso. Estas estructuras se llenan con sangre durante la excitación sexual, pero desgraciadamente parece que nadie sabe con seguridad su función exacta durante el sexo y orgasmo. Por su naturaleza eréctil y situación cerca de la vagina, pueden afirmar la entrada vaginal en preparación para el coito. La mujer también puede advertir su firmeza e hinchazón durante el sexo.

El Vestíbulo es el triángulo formado por el área debajo del clítoris y sobre la entrada vaginal. Los labios menores forman los lados del triángulo. El meato urinario o uretral se localiza dentro de esta área de la vulva.

El Meato Uretral es la apertura de la uretra a través de la cual la orina, la eyaculación femenina, y los fluidos de las glándulas parauretrales salen del cuerpo. El tamaño y forma de la apertura uretral varían considerablemente de una mujer a otra. No puede ser tan grande y prominente como se muestra anteriormente, aunque a veces es más grande. El meato uretral o urinario puede ser muy sensible al estímulo sexual, tan sensible de hecho que una mujer puede equivocar su apertura uretral por su clítoris, si ella no examina su vulva visualmente, rigiéndose solamente por la sensibilidad. Algunas mujeres se masturban dando masaje al meato uretral e insertando los objetos en el uretra. Estimular la uretra, a través de la pared vaginal, puede resultar en la eyaculación femenina y la descarga de fluidos de las glándulas parauretrales.

La Entrada Vaginal forma la boca de la vagina. Es incorrecto decir "apertura vaginal" porque al menos que haya algo insertado en la vagina, el pasaje vaginal está cerrado. Un problema con algunas de las ilustraciones en esta página, y en general en los libros de anatomía, es que la entrada vaginal siempre se muestra como una área oscura, indicando un espacio vacío oscuro, una especie de cueva. Las paredes de la vagina normalmente están en contacto entre si, la vagina es un espacio potencial, no una apertura como se muestra y representa normalmente. Como revelan las ilustraciones y discusión de arriba, su apariencia depende de varios factores.

Durante las fases tempranas de desarrollo fetal, no hay apertura hacia la vagina desde afuera del cuerpo. La membrana delgada de tejido que cubre el canal vaginal se llama Himen. Normalmente en algún punto durante el desarrollo fetal este tejido se divide, exponiendo la vagina al mundo exterior. Cuando la apertura se forma, algo o la mayoría de los restos de este tejido permanece. El tejido que todavía cubre la entrada vaginal después del nacimiento es lo que nosotros normalmente referimos como himen. La(s) entrada(s) a la vagina vienen de muchas formas, pueden encontrarse ilustraciones que muestran variaciones comunes en esta página.

A veces el himen no se abre durante el desarrollo fetal y la nena nace con un himen sin perforar, significando que no hay entrada vaginal. Se requiere un procedimiento quirúrgico menor para crear una apertura en el himen. Si esta apertura no existe antes del comienzo de la menstruación, el fluido menstrual se acumula en el útero y la vagina produciendo dolores abdominales severos y calambres hasta que el fluido se drena.

Contrariamente al mito popular, la presencia o ausencia de un himen de ninguna manera indica que una muchacha o mujer tiene o no ha tenido coito vaginal. El himen de algunas niñas desaparece totalmente antes del nacimiento. El tejido del himen es muy delgado, no toma mucho esfuerzo a los tejidos circundantes causar su estiramiento. Actividades normales de la niñez como abrir ampliamente las piernas durante la gimnasia, montar en bicicleta, abusar de la gimnasia, y masturbarse pueden producir que desaparezca el himen antes de a la pubertad. El uso posterior de tampones, y la inserción de los dedos en la vagina también pueden estirar el himen. Algunos himen son tan elásticos que cuando un pene se inserta despacio y suavemente, puede estirarse sin desgarro, de manera que cuando el pene se retira, el himen vuelve a su forma anterior. Parece que aproximadamente un 50% de las mujeres experimentan sangrado cuando tienen el primer coito. Esto explica las prácticas comunes de casarse mientras la muchacha está menstruando, insertando el huevo fertilizado de un pájaro en la vagina, y manchando de las sábanas de la cama con la sangre del pájaro cuando era requerida la prueba de virginidad.

 

La Horquilla es el área dónde los labios mayores se unen debajo de la entrada vaginal. Es el borde delantero del perineo.

La Fosa Navicular es el nombre dado a la depresión que existe entre el perineo y el himen, debajo de la entrada vaginal.


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