El Orgasmo Femenino


Consejos Para Mujeres Pre-Orgásmicas
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¿Llegó al Orgasmo?
Insatisfacción Sexual


Ilustración de Patsy
Ilustración de Patsy
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Resultados de la Encuesta: Revista Jane, Junio/Julio 2004

Esto es lo que sus lectoras dijeron sobre su frecuencia en experimentar el orgasmo durante el sexo, basado en 2.137 respuestas a una encuesta online:

Tengo el orgasmo (o cinco) cada vez que tengo sexo 43%
He tenido "el momento" pocas veces 38%
Todavía lo estoy esperando 19%

"Me ha ocurrido dos veces. Pero si le preguntan a mi novio, ocurre todas las noches." -Savana, 18, Niagara Falls, NY

"No tengo coito, pero tengo el orgasmo cada vez que tengo sexo." -Lola, 28, Merced, Calif.

"Mierda, soy un hombre de un minuto." -TJ, 24 Cincinnati

"Solamente si uno de nosotros está haciendo doble click con el mouse." -Christen, 21, Leola, Pa.

Para ser honesta, estoy sorprendida de que un 43% haya respondido que experimentaba el orgasmo cada vez que tenía sexo, lo que para algunas puede ser masturbación, pero por otro lado, el 19% que no había experimentado el orgasmo excede el 10% informado usualmente. Sospecho que la revista Jane tiene lectoras jóvenes, lo que puede explicar una tasa mayor de coitos exitosos y una tasa de mujeres pre-orgásmicas mayor que la esperada. Muchas jóvenes no aprenden a masturbarse hasta el orgasmo hasta el final de su adolescencia o principios de los veintes, a menudo después de ser activas sexualmente con una pareja durante muchos años. Los hombres jóvenes hoy tienen acceso a Internet, lo cual puede proveerles algo de ilustración sobre cómo satisfacer a una mujer, en vez de como lo hacían generaciones anteriores leyendo Penthouse. El 38% que lo experimentan irregularmente, y algunas del 19% que jamás han experimentado un orgasmo, pueden tener parejas sexuales sin experiencia y/o experimentar el hecho que cada mujer no va a estar de ánimo o no podrá experimentar el orgasmo cada día de su vida, lo que lleva al 43% en cuestión, pero quizá este último grupo sólo se involucra en sexo cuando está de ánimo o siempre está de ánimo; siendo jóvenes y todo. En conjunto, los datos y comentarios proveen una visión de cómo son realmente las experiencias de variadas mujeres con el orgasmo; una sola medida no encaja a todas.

Excitación Sexual y Orgasmo Femeninos

La excitación sexual y el orgasmo femenino son complejos procesos que involucran a toda la mujer, su mente y cuerpo. La mente humana recibe los estímulos sexuales del cuerpo, los procesa, y basada en lo aprendido anteriormente y en la experiencia causa que el cuerpo responda a ellos. El cerebro comienza el proceso de excitación sexual como respuesta a los pensamientos (fantasía sexual,) estímulos visuales (viendo una pareja desnuda,) estimulación audible (escuchando la voz de una pareja,) estímulos olfativos (el olor del cuerpo de la pareja,) y gustativos (el sabor del cuerpo de la pareja.) El cuerpo puede comenzar el proceso de excitación como resultado de que la mujer, o su pareja, toque sus genitales o senos, la sensación del aire fluyendo por su piel desnuda, o su ropa estimulando sus pechos o genitales. Mientras que la mente y el cuerpo pueden experimentar la excitación sexual separadamente, no pueden experimentar separadamente el orgasmo. El orgasmo requiere que la mente y el cuerpo trabajen juntos. El pensamiento solo puede conducir a un orgasmo, pero éste se siente en el cuerpo. La estimulación y la excitación pueden originarse en uno o en otro, pero el orgasmo toma lugar en ambos.

Al nacer respondemos a la estimulación sexual basadas sólo en el instinto. Si nos sentimos seguras y nuestras necesidades básicas son cubiertas, muy probablemente responderemos a los estímulos sexuales muy fácilmente. Esto quizá explica por qué los sencillos actos de mamar y exponer nuestros genitales al aire resulten en excitación sexual en las niñas. Al nacer somos muy sensibles a los estímulos sexuales y nuestras mentes no han aprendido aún las respuestas sexuales "apropiadas." Como resultado, al nacer, el orgasmo está probablemente controlado más por estímulos físicos que por procesos mentales. El orgasmo es simplemente un simple reflejo físico al nacer.

Al llegar la pubertad ya se nos enseñó la respuesta sexual apropiada. Quizá ya sepamos que cualquier respuesta sexual es mala. Podemos haber estado tan aisladas de nuestra propia sexualidad física que incluso no la advertimos cuando estamos sexualmente excitadas. Esto es más cierto en las chicas que en los muchachos, porque éstos experimentan una erección. Sabemos quiénes son chicas buenas y chicas malas. Sabemos quién puede ser una pareja apropiada, incluso si no podemos pensar en ella en términos sexuales. Las adolescentes, y las mujeres adultas, pueden no permitirse estar en situaciones que las hagan sentirse sexuales, si le dan categoría a esa sensación como mala. Pueden percibir la excitación sexual como "estar enamoradas. Pueden descartar cualquier sensación sexual, negando que ocurre, o pueden responder tan negativamente a los estímulos sexuales que el sexo mismo es imposible.

Algunas mujeres no tienen muchos sentimientos negativos hacia el sexo y son abiertamente sexuales. Disfrutan estando excitadas y buscan estímulos sexuales libremente. No les importa qué o quién les provoca sentirse excitadas, sólo lo disfrutan. Desde ya que la sociedad ve a estas chicas sexuales y mujeres sexuales negativamente y las etiqueta como putas o prostitutas. En nuestra confundida sociedad, la chica que evita todas las sensaciones sexuales es considerada más normal que una mujer abiertamente sexual. Esto es menos cierto hoy que hace veinte años, pero todavía es verdad.

El orgasmo para las mujeres puede ser más una percepción mental que una experiencia física, mucho más que para los hombres, como resultado de las mayores restricciones sexuales impuestas sobre la mujer. La habilidad de un hombre de lograr la erección y eyacular es un símbolo de su virilidad, la mujer que se excita y goza sexualmente puede ser vista como "descontrolada" y "lasciva." Esto quizá explica por qué las mujeres a menudo son menos orgásmicas que los hombres porque uno tiene que especular que ambos son igualmente orgásmicos al nacer.

El Ciclo de la Respuesta Sexual

Hay dos cambios físicos por los que el cuerpo de la mujer debe pasar para que experimente el orgasmo. El primero es la vasocongestión, la acumulación de sangre en los senos y órganos genitales. Esto resulta en que los pechos y genitales se agrandan, el cuerpo se siente más tibio o caliente al tocarlo, el color de los pechos o genitales cambia, y aparece la lubricación vaginal. El segundo es la miotonía o tensión neuromuscular, la acumulación de energía en las terminaciones nerviosas y músculos de todo el cuerpo. La miotonía es la tensión sexual a la que me refiero en mis consejos para la masturbación para mujeres pre-orgásmicas. La miotonía no es tensión mala experimentada como el resultado de sensaciones negativas. Usted puede experimentar una fuerte miotonía como una sensación de plenitud o tensión en su cuerpo antes del orgasmo, el punto de no retorno. Algunas mujeres cuando se enfrentan a la miotonía fuerte no se permiten a sí mismas pasar el límite, dejarse ir, y entonces no experimentan el orgasmo.

Debe notarse que cualquier enfermedad, droga (recetada o no recetada,) o dolencia que afecte a la circulación sanguínea, a los músculos o nervios puede restringir o impedir la miotonía y la vasocongestión. Si usted no puede experimentar la miotonía o la vasocongestión, puede no poder experimentar excitación sexual y orgasmo. Si usted padece alguna enfermedad que afecta directamente el sistema circulatorio, nervioso o muscular, puede padecer deterioro orgásmico. Si le han diagnosticado alguna, por favor lea las páginas sobre Salud y discapacidad para mayor información. Si siente que no es capaz de experimentar excitación sexual, o sólo de manera limitada, busque el consejo de un doctor.

 

Tres representaciones alternativas de la respuesta sexual femenina
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"Tres representaciones alternativas de la respuesta sexual femenina. El patrón 1 muestra orgasmo múltiple. El patrón 2 muestra la excitación que alcanza el nivel meseta sin continuar en el orgasmo (note que la resolución ocurre más lentamente); y el patrón 3 muestra varias caídas breves en la fase de excitación seguida por una aun más rápida fase de resolución."

Del libro "Masters and Johnson on Sex and Human Loving", Página 58
Copyright ©1982, 1985, 1986 By William H. Masters, M.D., Virginia E. Johnson, and Robert C. Kolodny, M.D.

 

Los sexólogos han dividido el ciclo de la respuesta sexual en cuatro fases, excitación, meseta, orgasmo, y resolución. Estas son definiciones arbitrarias y es poco probable que la persona advierta el desarrollo de cada fase individual en su cuerpo. La cantidad de tiempo que la persona está en cada fase, e incluso el orden en el cual las experimentan puede variar. En una cita, una mujer puede excitarse sexualmente varias veces, incluso sin que ella lo sepa, sin que ella alcance nunca la fase meseta. Ella puede experimentar excitación y la fase meseta durante una intensa sesión de baile, pero retornar a su estado de no excitación durante el regreso a casa. Una vez en su casa ella puede experimentar rápidamente excitación y orgasmo como resultado de la estimulación genital directa sin experimentar la fase meseta. La manera en la cual la persona experimenta cada fase es personal, e incluso esto cambia dependiendo de su estado de ánimo y de con quién está.

 

La excitación puede ir acompañada por estas respuestas físicas a los estímulos mentales y/o físicos:

 

Masters and Johnson on Sex and Human Loving
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Del libro "Masters and Johnson on Sex and Human Loving", Página 62
Copyright ©1982, 1985, 1986 By William H. Masters, M.D., Virginia E. Johnson, and Robert C. Kolodny, M.D.

 

Como mencioné arriba, la vagina se lubrica como resultado de la vasocongestión de las paredes vaginales. La humedad se "cuela" de las paredes vaginales como resultado del aumento de la concentración sanguínea que se produce allí. El proceso se denomina "transudación." Adentro de la vagina se forman pequeñas gotitas de humedad como resultado de esta infiltración. Estas gotitas se pueden juntar y fluir fuera de la vagina, resultando en que la vulva se humedece. La cantidad, densidad, y olor del lubricante vaginal de la mujer varía entre mujeres, y en la misma mujer dependiendo de muchos factores, incluyendo el momento actual dentro de su período menstrual, y de lo que haya comido. La presencia de lubricación vaginal no significa que la mujer esté completamente lista para el coito, ni su ausencia significa que no esté excitada sexualmente. Algunas mujeres producen muy poca humedad y requieren el uso de un lubricante de base acuosa como el "K-Y Jelly." (El uso de lubricantes con base de petróleo, como la vaselina, puede resultar en infecciones vaginales.) Mientras que puede ser perfectamente normal o temporal, si usted experimenta algún problema de sequedad vaginal durante el coito, que la vea su doctor. Otras mujeres producen tanta humedad que literalmente mojan todo, lo cual puede ser motivo de vergüenza cuando ocurre en algún sitio público. Esto también es normal, y se debe a variaciones en los cuerpos de las mujeres.

 

Masters and Johnson on Sex and Human Loving
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Del libro "Masters and Johnson on Sex and Human Loving", Página 66
Copyright ©1982, 1985, 1986 By William H. Masters, M.D., Virginia E. Johnson, and Robert C. Kolodny, M.D.

 

Durante la fase meseta la
mujer puede experimentar:

Masters y Johnson informan que jamás observaron a una mujer orgásmica que primero no experimentara un cambio dramático en la coloración de los labios de la vulva. Si una mujer experimentaba este cambio de color, era más probable que experimentara el orgasmo.

Si usted observa todos los cambios físicos en los órganos sexuales internos y externos, puede notar que las mujeres no están completamente preparadas para el coito hasta el último tramo de la fase meseta. El cuerpo mismo de la mujer señala su aptitud abriendo su vulva, exponiendo su abertura vaginal. La humedad vaginal sola no indica aptitud. Esto indica quizá que la mujer necesita prolongados rituales de apareamiento antes del coito(*).

 

Masters and Johnson on Sex and Human Loving
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Del libro "Masters and Johnson on Sex and Human Loving", Página 67
Copyright ©1982, 1985, 1986 By William H. Masters, M.D., Virginia E. Johnson, and Robert C. Kolodny, M.D.

 

Durante la fase orgásmica la
mujer puede experimentar:

 

Las mujeres que jamás han experimentado el orgasmo, y las mujeres que no están seguras de si lo han hecho, preguntan frecuentemente "¿Cómo se siente un orgasmo?" Esta es una pregunta difícil de responder, si no imposible. Imagínese tratando de explicar a alguien cómo se siente estornudar o bostezar. No es fácil. La manera como interpretan nuestros sentidos y nuestro cerebro los estímulos físicos es subjetiva, eso depende únicamente de las percepciones de cada individuo. Podemos medir los estímulos físicos, pero no podemos medir cómo los percibe la persona. Incluso si la mujer está conectada a un equipo de monitoreo cuando experimenta 15 contracciones orgásmicas fuertes en un lapso de 10 segundos, ¿cómo sabemos si está experimentando el orgasmo más intensamente que otra mujer que sólo tiene 5 contracciones durante 4 segundos? ¡La mujer que tiene el orgasmo de 10 segundos puede estar preguntándose por qué sus orgasmos son tan débiles! Si la mujer ha experimentado alguna forma de daño nervioso, puede no saber decir si ella había tenido un orgasmo.

Aquí está la descripción de Masters y Johnson del orgasmo femenino: "Las mujeres describen a menudo la sensación del orgasmo como comenzando con una sensación momentánea de suspensión, seguida inmediatamente por una sensación inmensamente placentera que usualmente comienza en el clítoris y se difunde rápidamente a toda la pelvis. Las sensaciones físicas de los genitales se describen a menudo como calientes, eléctricas o ligeramente picantes, y frecuentemente éstas se difunden por todo el cuerpo. Finalmente, la mayoría de las mujeres siente contracciones musculares en su vagina o parte inferior de su pelvis, descriptas a menudo como "pulsaciones pélvicas"."

Aunque todos los orgasmos son orgánicamente idénticos, variando solamente en su intensidad y duración, todas las mujeres pueden no experimentar lo mismo. Usualmente es totalmente distinto cómo la mujer experimenta el orgasmo durante la masturbación a como lo experimenta durante el sexo en pareja. En realidad, las mujeres a menudo informan que sus orgasmos más satisfactorios ocurren durante la masturbación, quizá porque ellas son todo el centro de atención, y no están preocupándose o distrayéndose por una pareja. La mujer puede experimentar el orgasmo de manera completamente distinta si su vagina está vacía que si se inserta un pene o una mano. Ella puede advertir más sus contracciones vaginales cuando su vagina tiene algo sobre lo cual aferrarse, o cuando está vacía y se contrae sobre sí misma. La mujer experimenta orgasmos de todo el cuerpo, orgasmos del clítoris, orgasmos vaginales y orgasmos uterinos. Mientras que los aparatos electrónicos pueden decir que son todos iguales, las mujeres pueden disentir.

Masters y Johnson, y otros, creen que todas las mujeres sanas pueden experimentar el orgasmo mientras están siendo estimuladas sólo por coito vaginal porque el pene empuja y tira de los labios menores, resultando en una estimulación indirecta del clítoris. Otros sexólogos no están de acuerdo con ellos. Puede ser técnicamente posible, pero parece que en la práctica es improbable.

Como indican los hábitos de masturbación de las mujeres, es menos probable que la estimulación vaginal resulte en orgasmo que las actividades que estimulan directamente el clítoris. Un noventa por ciento de mujeres que se masturban lo hacen estimulando su clítoris. Sólo un diez por ciento de mujeres estimulan su vagina mientras se masturban, e incluso así estimulan su clítoris simultáneamente. Cuando una mujer se masturba, casi se asegura el orgasmo. Incluso si el clítoris no fuera su órgano sexual sensorial primario, el hábito solo puede dictar que ella sea más orgásmica de la estimulación del clítoris, no de la vagina. ¿Es razonable creer que las mujeres se masturben de alguna otra manera que funcione mejor?

Como mencioné arriba, el cuerpo de la mujer no está preparado completamente para el coito hasta que ella está muy excitada, y en la etapa meseta. Si la mujer está muy excitada entonces parece posible que la estimulación indirecta de su clítoris, combinada con la estimulación vaginal, pueda resultar en orgasmo. Si hay una fuerte conexión emocional entre la mujer y su pareja durante el coito, esa estimulación psicológica sola puede resultar en un orgasmo, si ella está muy excitada. No puede decirse lo mismo de mujeres que intentan ir desde un grado bajo de excitación sexual directamente hasta del orgasmo por medio de la estimulación vaginal y clitoridiana indirecta. Si la vagina de la mujer es insensible a los movimientos del pene puede encontrar que la estimulación indirecta de su clítoris sola no es suficiente para llevarla al borde incluso si está muy excitada. Es razonable esperar que las mujeres necesiten de la estimulación directa del clítoris como preparación para el coito, incluso si no lo necesitan durante el coito vaginal para llegar al orgasmo.

 

Durante la fase de resolución la
mujer puede experimentar:

 

Si la mujer experimenta un orgasmo, usualmente puede tener muchos más en una sesión, en tanto continúe una estimulación apropiada. Algunas mujeres tendrán un orgasmo inmediatamente tras otro, en tanto siga la estimulación. La práctica parece hacer esto más probable. El clítoris puede quedar extremadamente sensible luego del primer orgasmo, requiriendo un toque muy ligero o indirecto. La mujer puede necesitar solamente apartarse un poco del punto del orgasmo antes de poder tener otro. En este caso, la respiración profunda puede ayudar a la mujer a recuperarse más rápidamente, habilitándola a tener el siguiente orgasmo. La mayoría de los orgasmos múltiples ocurren durante la masturbación al no haber nada o nadie que distraiga a la mujer de su placer, y es más probable que sea utilizado un vibrador. Un vibrador eléctrico no se cansa, a diferencia de la mano de la propia mujer o la de su pareja. Una pareja varón que haya experimentado el orgasmo puede encontrarse incapaz de continuar con la estimulación de su pareja. Si el compañero desea que su pareja mujer tenga orgasmos múltiples, probablemente deba renunciar a su propio placer, al menos temporalmente.

¿Es necesario el orgasmo para la felicidad sexual de una mujer? Si bien es cierto que hay millones de mujeres que han vivido vidas felices y satisfechas sin haber experimentado jamás el orgasmo, probablemente sus vidas habrían sido más satisfactorias si lo hubieran tenido. El orgasmo es una función corporal normal. Si la mujer no experimenta el orgasmo, puede hallarse muy incómoda después del sexo, debido al exceso de sangre atrapada en sus órganos pélvicos. Hay quienes informan que las mujeres desarrollan dolores espalda y otros problemas de salud como resultado de esta tensión sexual no liberada. Los médicos en el pasado usaban vibradores para que las pacientes tuvieran orgasmo como un medio de tratar sus problemas de salud. Si bien el orgasmo no es necesario para la felicidad de la mujer, hace a la vida más placentera.

Para las mujeres pre-orgásmicas, y para aquellas que sólo lo experimentan con mucha dificultad, puede ser un desafío lograr un balance entre su deseo de tenerlo y su felicidad sexual. Seamos honestas, por estos días hay mucha presión social sobre las mujeres para tener el orgasmo. Los medios de comunicación masivos están llenos de referencias a los goces del orgasmo. Las mujeres quieren experimentar el orgasmo no sólo por su propio provecho, sino también para hacer feliz a su pareja y ser como sus pares. Hasta cierto grado, para algunas mujeres el orgasmo se ha convertido en una faena, en vez de un simple placer. Cuando las mujeres tratan con mucho trabajo de experimentar el orgasmo, el sexo se vuelve desagradable y frustrante, para ellas y para su pareja. Ustedes no se pueden forzar a ustedes mismas, ni a una pareja a experimentar el orgasmo. Si se preocupan demasiado por la mecánica del orgasmo, pueden perder la intimidad del sexo.

Usualmente es más fácil para la mujer aprender a alcanzar el orgasmo mientras se masturba que intentar tener su primer orgasmo como resultado de coito. Es por esta razón que las mujeres pre-orgásmicas pueden querer tener sexo en pareja simplemente por el placer y la intimidad del acto sin intentar tener un orgasmo, al menos parte del tiempo. Reservando sus intentos de orgasmo para las sesiones de masturbación, cuando están solas y pueden pensar solamente en ellas mismas. Estas mujeres normalmente no pueden ser lo suficientemente egoístas como para hacerse el centro de atención durante el sexo en pareja. Ellas tratan de satisfacer las necesidades de su pareja al mismo tiempo que intentan satisfacer las propias, pero las necesidades propias usualmente terminan quedándose en el camino.

Fingir el orgasmo definitivamente es una mala idea. Lo que comienza siendo una manera de salvar la cara frente a un nuevo compañero, y como un medio de darle a la pareja un refuerzo moral, termina usualmente siendo un estilo de vida permanente. Las mujeres tienden a culparse a ellas mismas por todo lo que sale mal en una relación, entonces su incapacidad de llegar al orgasmo la atribuyen a su propia falla, entonces pagan el precio. Las mujeres tienen temor de decirle a su pareja que han estado fingiendo el orgasmo porque los trastornará, entonces no lo hacen. Si usted ha fingido el orgasmo, y decide contárselo a su compañero, debe admitir no solamente no haberlo tenido, sino también debe admitir que le ha mentido, para ocultarle algo, engañándolos. Las mujeres que fingen el orgasmo se frustran tanto por su inhabilidad y por las pocas habilidades de su pareja para lograrlo, que pronto se encuentran incluso evitando el sexo. Cuando la mujer experimenta el orgasmo, real o fingido, le está indicando a su compañero que ha hecho un buen trabajo, que no necesita hacer nada nuevo la vez siguiente. La mujer que finge el orgasmo le está diciendo a su pareja que no necesita cambiar su técnica sexual, lo que es algo completamente opuesto a lo que ella debería decirle.

 

Nuevo Estudio: Revista Glamour, Octubre de 2000.

Basado en las respuestas de 1500 mujeres en un sondeo on-line en Glamour.com

En respuesta a la pregunta, "¿Con qué frecuencia finge el orgasmo?"las mujeres respondieron:

Nunca lo finjo 45%
1%-25% de las veces 34%
26%-50% de las veces 10%
51%-75% de las veces 7%
76%-100% de las veces 4%

Cuando la mayoría, un cincuenta y cinco por ciento de las mujeres, admite hacer algo que se supone que no hacen, esto es, fingir el orgasmo, indica un problema serio. En este caso, el problema es que la sociedad las está llevando a creer que deberían tener siempre un orgasmo durante el sexo en pareja, y que hay consecuencias negativas cuando no lo hacen. El orgasmo ya no es solamente un orgasmo. El orgasmo se ha convertido en una referencia por la que medimos la calidad de nuestra sexualidad e incluso nuestra posición social dentro de nuestra comunidad. La sociedad nos conduce a creer que las mujeres "normales" siempre tienen orgasmos, y que su "afectuoso compañero" siempre las lleva al orgasmo. Antes estábamos acostumbrados a ignorar el orgasmo femenino; quizás hoy pongamos demasiado énfasis en él. Es importante que las mujeres se den cuenta de que este es un problema social, no uno personal. Ninguna mujer va a tener un orgasmo cada vez que se involucre en sexo en pareja o en masturbación. Esto es sólo como es. Hacer al orgasmo la única meta del sexo puede hacer al sexo menos agradable e incluso aburrido, si no sumamente frustrante. Si desea experimentar placer sexual intenso y prolongado, intente no tener un orgasmo.

 


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