Masaje del Clítoris



From the book "Masters and Johnson on Sex and Human loving"
Copyright 1982, 1985, 1986 By William H. Masters, M.D.,
Virginia E Johnson, and Robert C. Kolodny, M.D.

 

Técnicas Básicas

El masaje del clítoris es una técnica excelente para tener a mano al hacer el amor a una mujer. Mientras que la mayoría de las parejas posiblemente se ocupen de pequeños engaños a la vulva y el clítoris previo al coito, pocos considerarían constituirlo en la principal actividad. Si realmente quieres impresionar a tu compañera, considera hacerla el centro de atención haciéndole el masaje del clítoris.

El masaje del clítoris puede ser empleado por parejas con discapacidades físicas temporarias y permanentes. Las embarazadas pueden experimentar un incremento en su deseo sexual y orgasmo pero se encuentran a sí mismas incapaces de realizar el coito vaginal. Las parejas con parálisis pueden no poder llevar a cabo los movimientos físicos requeridos para el coito. Los hombres impotentes pueden desear dar a sus parejas placer sexual y orgasmo. Es importante darse cuenta de que el sexo puede existir en ausencia de erección y coito.

El primer requisito para el masaje del clítoris es saber adónde está el clítoris de tu compañera, cómo se ve y cómo se siente cuando está fláccido y erecto. El único modo de aprender estas cosas es ir explorando. Con las luces encendidas, ten a tu pareja desvestida, ella puede querer usar una remera cómoda. Ella entonces debe acostarse, sentarse en una silla, o en la cama contra algunas almohadas ubicadas en la cabecera. Asegúrate de tener fácil acceso a su vulva, pero también de que esté cómoda. Siéntate o arrodíllate para estar enfrentándola, usualmente a un lado. Si ella está sentada en una silla o en el extremo de la cama, puedes sentarte en una silla o de rodillas en el piso. Puedes también sentarla en tu falda, estando ambos mirando en la misma dirección. Necesitas tener el sujeto a mano. También ten cerca un luz, o una linterna, para iluminar su vulva como para poder ver todo claramente. También debes tener disponible un pequeño espejo de mano o de pie para que tu pareja también pueda ver su vulva y clítoris, y lo que están haciendo.

Comienza examinando su vulva como se ve normalmente, con sus labios mayores en reposo. Suavemente examina todo con tus dedos. Acaricia y aprieta. Nota la suavidad de su piel y vello púbico. Si tu pareja tiene mucho vello, puedes cortarlo cuidadosamente un poco con tijeras. No hay necesidad de depilar la zona púbica. Entonces abre suavemente los labios mayores con tus dedos, examina lo que queda adentro. Identifica sus labios menores, su clítoris, y sus orificios urinal y vaginal. Ella puede ayudarte manteniendo sus labios mayores abiertos con una o ambas manos.

Si no puedes identificar su clítoris, pregúntale si sabe dónde está, y que te lo identifique. Debido a las amplias diferencias en la estructura genital, algunas estructuras individuales pueden no ser inmediatamente identificables. Algunas mujeres pueden no tener labios menores, o sólo uno. Un clítoris bien desarrollado es fácil de ver, pero algunos son tan pequeños y están tan ocultos que la mujer solamente puede ubicarlo sabiendo dónde es más sensible al tacto, donde se frota cuando se masturba. Si ambos tienen problemas en localizar el clítoris, miren las ilustraciones en las páginas Anatomía.

Una vez localizado el clítoris, trata de identificar todas sus diferentes partes: columna\cuerpo, glande, y capuchón\prepucio. Dependiendo del tamaño y tirantez de su capuchón puedes no poder retraerlo lo suficiente como para dejar expuesto el glande. Si éste es el caso, puedes poder sentirlo debajo de su capuchón. Si su glande es demasiado pequeño, puedes detectar el cuerpo de su clítoris cuando está erecto pero no el glande mismo. Algunos cuerpos de clítoris son muy delgados y difíciles de detectar. En este caso solamente puedes poder identificarlo cuando lo sientes volverse erecto entre las puntas de tus dedos. Ella puede decirte cuándo has tocado su glande en la punta de tus dedos si no puedes sentirlo. Sé muy cuidadoso al examinar su clítoris. Muchos son extremadamente sensibles.

El próximo paso para principiantes, o como precalentamiento para experimentados, es que tu pareja se masturbe hasta el orgasmo. Ella debe ir lentamente al comienzo, demostrando sus diferentes toques, presión aplicada, y frecuencia. Esto es para que puedas obtener la comprensión de lo que le gusta y a lo que más responde. Te tomará mucha práctica y sesiones repetidas de masturbación para volverte tan bueno masturbándola como lo es ella, y aún así puedes no ser jamás tan bueno como ella. Masturbarla hasta el orgasmo antes de que comiences el masaje te ayuda a predisponerla de ánimo y hace que responda a más estimulación sexual adicional. Algunas mujeres encuentran sus genitales muy sensibles después del orgasmo, así que puedes necesitar masajear suavemente otras áreas de su cuerpo, pechos y muslos, por varios minutos antes de empezar el masaje del clítoris. Algunas mujeres solamente pueden tener 1 orgasmo en el comienzo, entonces ve lentamente y sólo intenta hacerla sentir bien si descubres que este es el caso de tu pareja. Si es poco entusiasta en masturbarse en tu presencia, esto está perfectamente bien, no es un requisito hacerlo. Sugiérelo, pero no la presiones a que lo haga.

Para las mujeres que leen esto, estén seguras de que masturbarse delante de sus parejas es perfectamente normal, muchas mujeres lo hacen. La masturbación no es únicamente un acto en soledad. Las mujeres son muy hermosas cuando se masturban y comparten sus orgasmos con sus parejas. No puedes hacerlo mal o hacer el papel de tonta. No perderás nada de la intimidad que experimentas cuando te masturbas sola. Pienso que la mayoría de la gente sabe que sus parejas se masturban, así que no lo vas a impactar al admitirlo, ellos probablemente también lo hacen. Si mantienes contacto visual con tu pareja mientras te masturbas pienso que volarás con la experiencia.

Tú sabes dónde está su clítoris, ahora te preguntas ¿y ahora qué? Bien, primeramente debo mencionar a la sensibilidad del clítoris y la posible necesidad de lubricación adicional. La sensibilidad del clítoris de la mujer varía mucho de una a otra. Algunas sienten dolor si se les toca directamente, otras no lo encuentran sensible en absoluto. Algunas pueden requerir un muy ligero toque al principio pero necesitan un toque más firme cuanto más se aproximan al orgasmo. Por consiguiente lo mejor es comenzar con un toque muy suave, e ir incrementando lentamente la cantidad de presión en la medida que la ves excitarse. Observa los movimientos de su cuerpo y escucha los ruidos que hace para ver si estás aplicando demasiada presión o no la suficiente. Sé cuidadoso(a), casi nunca quieras apretar mucho el clítoris, quizá firmemente, pero casi nunca agresivamente. Pocas mujeres disfrutan siendo apretadas en el momento del orgasmo, pero háblale sobre ésto antes de intentarlo realmente. Ella puede ver las estrellas, o darte una bofetada.

Dependiendo de la sensibilidad del clítoris de tu pareja y de la cantidad de lubricación natural, puedes necesitar aplicar lubricación adicional antes de comenzar con el masaje. Prueba sin lubricante al comienzo, pero si ella te saca o te avisa que es muy sensible, o no siente nada, aplica una generosa capa de lubricación a toda su vulva. Usa sólo lubricantes de base acuosa como la gelatina K-Y (K-Y Jelly). (El uso de lubricantes de base grasa como la vaselina pueden originar una infección.) La primera vez que pruebas el masaje del clítoris ten lubricación a mano por si es necesaria. Casi nunca le toques su glande directamente sin lubricar tu(s) dedo(s) (esto nunca debe ser parte del masaje.) Puedes también considerar el uso de guantes de goma o látex. Esto hará a tus dedos muy resbaladizos, lo cual resultará conveniente si el clítoris de tu pareja es extremadamente sensible, o si tienes los dedos ásperos. Los guantes también son convenientes si insertas tu(s) dedo(s) en su vagina durante el masaje, porque las uñas pueden lastimar las paredes de la vagina. Casi todas las farmacias tienen guantes de goma o látex.

Un comentario sobre dar masajes, del clítoris o de cualquier otra clase. Siempre mantén el contacto físico con la persona que está recibiéndolo una vez comenzado. Es muy destructivo quebrar la unión que se genera si retiras ambas manos de su cuerpo a la vez, y colocarlas nuevamente puede ser algo chocante. Con práctica puedes advertir la energía sexual que fluye entre tú y tu pareja. Suena raro, pero es verdad. Ten todo cuanto necesitas al alcance de tu otra mano. También es una buena idea tocar su rodilla, y después deslizar tu mano por la parte interior del muslo, hasta finalmente su vulva, como para no penetrar su espacio personal demasiado rápido. Colocar tu mano fría directamente sobre su vulva puede ser chocante y arruinar el clima. Entibia cualquier lubricante que puedas usar antes de aplicarlo a su vulva.

Le masajearás su clítoris usando 1, 2, o 3 dedos. El tamaño y prominencia de su clítoris determinará cuántos dedos debes usar. Si puedes ubicar y sentir su cuerpo clitoral con tus dedos, usa el pulgar y el índice. Si tiene un clítoris bien desarrollado puedes usar tu pulgar, tu índice, y el mayor. Si no puedes tomar el cuerpo y glande porque es pequeño o está oculto, usa sólo la punta de tu dedo índice.

Si puedes tomar su clítoris con dos o tres dedos harás lo siguiente. Muy suavemente toma el cuerpo del clítoris con tus dedos pulgar e índice. Desliza delicadamente el tejido flojo que lo cubre alrededor, primero hacia atrás y adelante, sintiendo la forma y firmeza de su clítoris. Determina cuánto se desliza el tejido a lo largo del cuerpo de su clítoris. Al principio en lo posible, no tomes su glande, si su clítoris es pequeño no podrás evitarlo. Al deslizar tus dedos hacia atrás y adelante, el capuchón también debe deslizarse hacia atrás y hacia adelante, estimulando su glande. Ve despacio, observa las indicaciones de tu pareja como si está disfrutando lo que haces. Intenta mantener el contacto visual con ella en lo posible, o tanto como sea posible. Si no puedes hablar por medio del cuerpo, entonces pregúntale si lo que haces se siente bien. Pregúntale si debes ir más lento o más rápido, o aplicar un toque más firme o más suave. Si ella no lo sabe, simplemente experimenten.


Illustration by Mia Jennings

Si no puedes agarrar su clítoris, ubica la punta de tu dedo índice sobre la punta de su cuerpo clitoral o de su capuchón. La experiencia te dirá cuál es más sensible. Mueve suavemente el tejido debajo de tu dedo en pequeños círculos, o hacia atrás y adelante para estimular su clítoris. Es de esperar que sientas las estructuras firmes de su clítoris debajo de la punta de tu dedo cuando ella está excitada y erecta, aún si su clítoris es realmente pequeño y se halla oculto.

A continuación frota suavemente su clítoris. Si ella disfruta de lo que estás haciendo simplemente continúa haciéndolo. Al excitarse más y más, incrementa lenta y suavemente la cantidad de presión que aplicas, pero sé suave siempre. También puedes variar la velocidad de tus caricias, muy lenta al comienzo, posiblemente más rápido al acercarse al orgasmo. Tus dedos siempre deben estar agarrando la piel floja que cubre al cuerpo del clítoris, haciendo que se deslice hacia atrás y adelante a lo largo del clítoris. Continúa hasta que llegue al orgasmo. Tan pronto como tenga el orgasmo cambia a un toque muy muy suave, por ser su clítoris (posiblemente) muy sensible. Después de un par de minutos puedes comenzar de nuevo o detenerte. Jamás detengas el masaje abruptamente al menos que ella te avise que es demasiado sensible al toque, en cuyo caso acaricia su vulva o labios menores por algunos minutos. La idea es mantener el contacto físico después de alcanzado el orgasmo.

Ella puede experimentar el orgasmo rápida y fácilmente, pero esto puede no ser siempre el caso. Toma práctica y tiempo a ambos alcanzar la destreza con esta técnica. Puedes limitar los períodos de masaje a 15-20 minutos si no alcanza el orgasmo inicialmente. Hazla sentirse bien, pero no irrites su clítoris o te esfuerces. Ambos necesitan estar relajados. Si tu pareja está realmente disfrutándose pero no experimenta el orgasmo en 15-20 minutos, puedes continuar el masaje por otros 10-25 minutos, siempre que ambos estén cómodos. Ten cuidado de no convertir esto en un acto tedioso, si alguno de los dos se pone incómodo o frustrado arruinará el momento y el vínculo sexual necesario para que sea una experiencia agradable para ambos. Si ella no experimenta el orgasmo y está muy excitada, cambiar a una actividad sexual que conozcan resultará en orgasmo. Si ella sólo puede alcanzar el orgasmo masturbándose, permítele hacerlo, aún si deben irse de la habitación. Si ella es feliz sólo con mimos, también está bien.

Durante el masaje puede ser necesario para la mujer fantasear sobre algo sexual. Puede ser mejor si durante el masaje ella no piensa en el masaje mismo. Si ella encuentra que debe fantasear, debe tratar de tener la misma fantasía que tiene al masturbarse sola. Probablemente necesitará cerrar sus ojos para esto, porque la presencia de su pareja puede distraerla. Esto será más fácil de hacer si el masaje se siente placentero, si no ella debe guiar a su pareja hasta que ésta descubra una técnica que funcione para ella.

Dependiendo de la sensibilidad de su glande puedes estimularlo directamente, o indirectamente a través del capuchón. Si éste cubre su glande, puedes tomarlo suavemente a través del capuchón con tus dedos pulgar e índice. Algunas tienen un glande que está siempre parcial o totalmente expuesto. Dependiendo de su sensibilidad, puedes aplicar la punta de tu dedo directamente sobre el glande, deslizándolo a través de la superficie, usando un toque muy suave y mucha lubricación. Si el capuchón no cubre el glande, masajear el cuerpo del clítoris agarrando el tejido suelto allí puede no proveer la suficiente estimulación al glande, en este caso prueba la estimulación directa. Algunas mujeres no pueden retraer su capuchón para exponer el glande, pero si ubicas tu dedo en la abertura de su capuchón y masajeas el glande, puede experimentar gran estimulación.

Puedes dar un masaje vaginal mientras estás dando el masaje del clítoris. Mientras una mano estimula su clítoris, la otra puede usarse para estimular su vagina. Insertando tu dedo en su vagina, y estimulando la parte superior de su pared vaginal, apuntando tu dedo hacia el hueso púbico, puedes estimular el punto G, esponja uretral. El movimiento del dedo para estimular el punto g es similar al movimiento cuando se indica a una persona a través de la habitación que quieres que venga, la palma de tu mano hacia arriba, creando un gancho con tu dedo índice. Esto puede producir orgasmos muy fuertes e intensas eyaculaciones de fluido de la uretra. Puedes explorar la vagina y ubicar áreas sensibles a la estimulación digital, o ella simplemente puede disfrutar la sensación de que algo está en su vagina, moviéndose muy lento, o nada. Puedes insertar más de un dedo dependiendo de su flexibilidad y deseo de ser llenada. Puedes también insertar toda tu mano en su vagina, "fisting" (puño), lo cual puede resultar en una respuesta sexual muy fuerte. Esto es mucho más fácil para parejas mujeres al tener usualmente manos más pequeñas. El "fisting" es una técnica avanzada que toma mucha práctica y sensibilidad.

Puedes también incorporar masaje anal. Inicialmente esto conlleva masajear la parte exterior del ano, sin penetración. Algunas mujeres tienen más respuesta al masaje anal que al vaginal, o encuentran a la combinación muy intensa y deleitable. Después de masajear su ano por varios minutos puedes insertar la punta de un dedo, moviéndolo lentamente hacia adentro y hacia afuera. Después que su ano se ha relajado puedes insertar todo tu dedo, y entonces emplear más dedos si ella lo desea. Un dedo que se usa para estimular el ano nunca debe ser usado después para estimular su vulva y vagina debido a las bacterias presentes en el recto. El uso de guantes de goma o látex te permitirá permutarlos, cambiando de guante antes de cambiar de ano a vulva. Vean la página en Coito Anal para más información.

Un buen modo de arrancar un masaje del clítoris es dando un masaje a todo el cuerpo. Esto ayudará a estimular y activar los nervios del cuerpo y ayudará a ambos miembros de la pareja a relajarse. Usa solamente un toque liviano y resbalante para esta clase de masaje. Presiona ligeramente con la palma de tu mano, amoldando tus dedos a la forma de su cuerpo. No aprietes nunca, algo que la mayoría hace mientras da masajes. Si encuentras un área de contractura, aplica muy poca presión moviendo tu(s) mano(s) en un movimiento circular o hacia atrás y adelante. Puedes disipar la contractura lenta y suavemente, pero no gastes mucho tiempo tratando de liberar contracturas durante un masaje erótico. Comienza por la espalda, la cabeza, y sigue haciéndolo hacia los pies, hazla dar vuelta y hazlo de frente, desde sus pies hacia arriba, nunca rompas el contacto físico. No des masajes a sus pechos o genitales hasta lo último. Después de masajear su cabeza y músculos faciales, prosigue hacia su vulva, deteniéndote en sus pechos y pezones en el camino. Entonces comienza con el masaje del clítoris. Para el masaje enciende la calefacción y pon alguna música relajante. Si se quedara dormida indica que ella está cansada y necesita recargarse. Déjala tomar una siesta o dormir toda la noche. Si esto ocurre un viernes o un sábado a la noche, continúa el masaje a la mañana siguiente.

Lo que he presentado aquí son guías básicas para ayudar a una pareja a iniciarse en el masaje del clítoris. El objeto de este masaje es hacer de su clítoris el centro de atención. Puesto que el clítoris es más probablemente su órgano sexual primario, además de su mente, la mujer encontrará este acto sexual muy conducente al placer sexual y al orgasmo. Debido a que los cuerpos y maquillaje mental de las mujeres varían mucho es imposible para mí explicar el "cómo" para cada pareja. El único modo seguro de representarse cómo dar y recibir un masaje clitoral es a través de mentes abiertas y práctica. He tenido mujeres respondiendo muy favorablemente a esta técnica en unos pocos minutos, pero esta forma puede no ser el caso para todas. La práctica lo hace perfecto.

 


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