Experiencias Sexuales De Mujeres


Sexy Woman

Esta página ha sido creada para que las mujeres puedan compartir sus experiencias sexuales con otras. Pueden revelar cómo se volvieron conscientes de su sexualidad, lo que han aprendido de su sexualidad, cómo aprendieron a gozarla, e incluso los obstáculos que han tenido que saltear para conquistarla. Las mujeres que lo deseen pueden presentar sus historias sexuales. Esto les da la oportunidad de aprender de la experiencia de otras. Envíe sus experiencias a Here (También en español.)

 


Experiencias de Helen


Mi clase de quinto grado estuvo entre las primeras de este país en las que se dio educación sexual. Fue algo. Ya hacía años que tenía senos, y sospechaba que todo eso entre las piernas era bueno para algo más que para montar una bicicleta. Mi padre era enfermero, entonces durante nuestra preparación sobre los aspectos básicos de la anatomía todo adquirió sentido ("Eso ahí abajo es para tener hijos después que estés casada, y aquí está cómo se ve,") mis compañeras no tenían la menor idea de lo que tenían "ahí abajo."

Mi profesora de Educación Sexual preguntó, "¿Cuántas aberturas hay 'ahí abajo'? Levanten los dedos." Todas levantaron dos excepto yo. Me sentí como un fenómeno, pero la profesora dijo, "¡Ella tiene razón! ¡Hay tres!" Todas las chicas de la clase me miraron como si fuera la única idiota que tenía esta extraña anatomía. Ellas se retiraron de mí de la misma manera en que usted podría asustarse de un hombre que tuviese una nariz extra creciendo en su abdomen.

Cuando la profesora explicó el hecho que había un "tercer agujero" que ellas nunca habían advertido, todas las chicas se veían como que lo rechazaban absolutamente. Comprendí lo que mis padres me dijeron y lo de las películas que ella había mostrado ("Los sapos machos someten al sapo hembra hasta que sus huevos salen y él derrama sobre ellos su sustancia que los convierte en crías.") que esa "cosa" ahí abajo tenía un propósito. El porqué nadie lo usaba estaba más allá de mí.

Me había puesto al tanto de los aspectos placenteros de mi anatomía, pero por qué esto podría extenderse a un hombre se me escapaba. Sabía que tenía un botoncito ahí abajo que no tenía nada que ver con los bebés. ¿Por qué nadie me hablaba de eso?

Una chica de mi clase preguntó sobre masturbación, y la profesora dijo, "Si una chica se toca 'ahí abajo' se excita mucho." ¡Y ESO era! Me excitaba viendo "El show de Richard Simmons." ¡No dije que quería casarme con la gurú de los ejercicios! ¿De qué hablaba ella? Me excitaba viendo el número de baile antes de los Oscars. No pensaba que esto estuviera relacionado con mi "innombrable." La idea que mi "botón para gozar" y los bebés tuviera alguna conexión estaba más allá de mí. Esperaba desesperadamente que ALGUIEN me dijera que no era la única que gozaba estas cosas.

He conversado con muchas mujeres de mi así llamada "generación iluminada" sólo para encontrar que todas en un punto nos pusimos frente a un espejo de mano, nos miramos abajo y gritamos, "SOY DEFORME!!!!!!!" El shock al ver la apariencia de nuestros genitales era aterrador.

Con respecto a mí, perdí mi virginidad en manos de un muchacho demasiado dotado sobre el asiento de una pick-up. El pobre chico no tenía la intención, pero golpeó mi cabeza de 15 años dentro de la camioneta tan fuerte que casi me desmayo. Pensaba que el dolor del primer coito se iría, pero siguió. Por años, me pregunté por qué el coito quemaba como una llama de soldar. Los médicos me decían que estaba loca o que no estaba usando el lubricante adecuado. ¡Me sentía un fenómeno!

Terminé con un caso debilitante de vestibulitis. Solamente la cirugía y casarme con un hombre muy sensible pudo sanar esta condición tan dolorosa. A través de nuestros esfuerzos concertados pude participar plenamente de una vida sexual real con la asistencia en esa relación del dar y recibir.

Ha sido un largo camino, pero soy un ser completamente sexual. ¿Pero cuántas jovencitas vamos a sacrificar en nuestra búsqueda de la "mujer perfecta"? ¿Por que no les decimos lo que necesitan saber, darles buenas razones para esperar (p.ej.: "¡Ese chico sólo necesita poner su semilla en ALGO! Es biológico..."), y ayudarlas mientras crecen.

Tengo una hijastra de 8 años. Estoy absolutamente segura de que comprende cómo se hacen los bebés, pero espero que dependa de mí el hacerle saber cómo las mujeres disfrutan de la vida sexual. No quiero que ninguna chica más experimente el dolor y el asco por los que yo pasé.


Experiencia de Tiffany con su punto G


La semana pasada, mi novio probó algo nuevo en mí. Comenzó a tocar mi vulva, entonces me pidió que me diera vuelta sobre mi vientre. Yo lo hice y él puso dos dedos dentro de mi vagina. Normalmente cuando él pone sus dedos dentro de mí estando acostada de espaldas se siente muy hermoso, pero él no puede llegar con sus dedos a un ángulo que tenga el perfecto roce sobre mi punto-G. Sin embargo, estando sobre mi vientre, oh Dios mío, gritaba y jadeaba. Puso sus dedos dentro, y masajeó mi punto-G, mi vulva, y mi ano. Tuve que morder la almohada para no gritar tan fuerte como para que escucharan los vecinos. Si tu amante y tú alguna vez quieren probar algo maravilloso, ¡hagan esto! Le falta la intimidad del cuerpo sobre cuerpo, pero se siente ¡oh tan bien! Asegúrense también que al estar adentro su palma de la mano esté hacia abajo, hacia la cama. ¡Disfrútenlo!


Anónima - 31 Años


Cuando tenía diez u once años (no me acuerdo exactamente cuándo) me toqué entre las piernas y descubrí mi clítoris, unos meses más tarde descubrí mi punto G. Por esa época tenía trece años, me masturbaba regularmente todas las noches y había mirado mi vulva con un espejo de mano.

Tenía poder sobre mis genitales, bajo mi control se hinchaban y latían dándome un placer indescriptible sin fin. En realidad podía masturbarme por horas sin pausa, soñando con placeres que sólo había leído en novelas románticas y en la colección porno de papá.

Había estado leyendo novelas románticas desde los 11 años, no Harlequin sino The Bodice Rippers. Y había estado estudiando la colección porno de papá desde los 7, él prefería Hustler, High Society, y OUI con el ocasional agregado de Penthouse para variar. A propósito, hacía esto a hurtadillas.

Perdí mi virginidad con muy poco dolor y sin lastimarme porque mi vagina estaba blanda y flexible y mi amante fue lo suficientemente considerado como para lamer mi clítoris primero. Leí de otras experiencias de mujeres con su primer coito y sentí un poco de pena por ellas. Ya que sus vulvas habían estado básicamente "sin usar," eran como autos que habían estado parados en un garage de estacionamiento durante años. Describían desgarros y heridas, un dolor que quemaba sus pobres vulvas y las apagaba para el sexo. Pero el pene en mi vagina se sintió liso y sedoso incluso la primera vez.

Durante esos años de tocarme con los dedos, tenía fantasías. Aunque jamás les dije a mis amigas que estaba fascinada con los penes y me preguntaba cómo se sentiría uno en mi boca. La primera vez que mi amante me pidió que lo hiciera (yo entonces era demasiado tímida para pedírselo,) tomé su miembro en mi boca y le di cabeza. En cuestión de minutos, descubrí que a los hombres les encanta una lengua viajera y que una manera segura de hacer gemir a un hombre era hacer cosquillas en ese punto justo debajo de la cabeza.

Atribuyo mi apertura y gozo sexual a más de 20 años de masturbación.


Anónima - 21 Años


La primera vez que tuve un orgasmo fue durante el coito a los 16 años, con un hombre paciente, experimentado y ansioso de guiarme hacia una perspectiva placentera del sexo. Me había tocado a mí misma antes de esto, y había experimentado placer por eso, pero tenía un sentimiento de tabú contra la experimentación que estuviera más allá, pensando que la sexualidad era algo para ser compartido, en vez de algo personal que puede ser mezclado con lo de algún otro. En realidad, a pesar del intenso placer obtenido al experimentar el orgasmo en el coito, no tuve mi primer orgasmo en solitario hasta después de un año o dos, y en seguida, naturalmente, siguió la masturbación regular. No creía que la mayoría de las mujeres se masturbaba.

Desde entonces me he acercado al sexo con una mente abierta, dándome cuenta que muchos de los "conocimientos comunes" son puro mito. Tal como que la capacidad de estimulación visual es distinta en hombres y en mujeres. Comencé a mirar porno regularmente los últimos seis meses, lo cual me ha llevado a una estimulación más rápida y en orgasmos más potentes, así como también comencé a ganar comprensión de los errores sexuales comunes de los varones (la falta de estimulación al clítoris es evidente en una cantidad inmensa de porno.)

Creo que un estímulo de la masturbación en los niños puede resultar en un ulterior desarrollo de sus preferencias personales individuales, y la confianza resultante de su auto-conocimiento impulsará la comunicación necesaria con la pareja para asegurar la felicidad de todos.


Katrina - 39 Años


Después de leer su artículo sobre eyaculación femenina tuve que escribir. Hace años que puedo hacer esto. Cuando comenzó a ocurrir o cuando lo reconocí por primera vez tenía alrededor de 26 años, ahora tengo 39. Nunca pude lograr que ocurriese con mi pareja, entonces siempre esperé de mis duchadores, donde siempre me satisfacía. Al principio y durante algunos años pensaba que era pis y estaba segura de que eso era. Ahora que tengo más experiencia y reconozco bien mi sexualidad, sé que eyaculo y acabo un montón! Mi prometido y yo somos más bien empíricos y él siempre se asegura que yo eyacule. Cuando usted habla de hasta 2 tazas de fluido, tendría que decir que estoy segura que ha habido veces que he expelido más cantidad que esa. Soy multiorgásmica y puedo tener orgasmos que duran realmente 30 minutos. También pensamos que sería interesante capturar este fenómeno en video, así que ahí están mis genitales, registrados, eyaculando y mojándose en verdad. Debo admitir que esto ocurre con más intensidad mientras mi punto G también es estimulado, lo cual hago cada vez. Leí un montón de cartas sobre masturbación y pensaba que es muy triste que algunas mujeres hayan sido sometidas a golpes y abuso verbal por parte de sus padres cuando eran chicas. Dense una pausa, chicas, dejen que pase. Sus padres estaban siendo tontos y no sabían nada. Tomen el control de sus vidas sexuales y de SUS cuerpos. ¡La única manera en que tendrán alguna vez el orgasmo o que podrán decirle a alguien más sobre cómo darse placer es conociendo su propio cuerpo!


Tara-Jade - 16 Años


Leí su sección sobre eyaculación femenina y ¡muchas gracias! Tengo 16 años y tengo el regalo de que mi vagina a veces se vuelve una metafórica fuente.

Mi primera experiencia de eyaculación fue cuando tenía aproximadamente 15 años. Me estaba masturbando cuando sentí un 'chorro' tibio y agradable y automáticamente pensé que había orinado, lo peor, ¡encima de mi manta! En ese momento estaba muy avergonzada como para preguntarle a mi mamá qué DIABLOS había pasado en caso de que hubiese orinado. El segundo hecho fue después de que mi novio y yo habíamos tenido sexo. No estaba muy satisfecha después y entonces estábamos jorobando un rato (somos muy afines y hemos estado juntos algunos años, pero también estaba avergonzada de comentárselo a él) y me quedé con la boca abierta al tener otra vez ese chorro tibio, agradable, ¡esta vez encima de SU cama!

Encontré la respuesta a la misteriosa fuente de mi vagina en un viejo y destartalado juego de revistas de locas que tenía mi abuela. "EYACULACIÓN FEMENINA" en escritura brillante era la respuesta a mi pregunta sin respuesta hablando comúnmente. Pero todavía no sabía nada de eso, todo lo que tenía era un chorro tibio y un nombre. Ha sido difícil encontrar información, sin tener que entrar a un sitio pornográfico.

Mi novio prefiere darme sexo oral después que he eyaculado porque no tiene sabor y él lo encuentra excitante, creo que atrapé a un ganador. Yo misma puedo eyacular en una sucesión rápida, pero se hace más difícil lograrlo después de la 5 vez. Si hago fuerza hacia abajo, como usted sugiere, la sola fuerza puede ser explosiva. He conversado con mujeres más grandes post-menopáusicas que pueden eyacular a más de 3 metros.

Desgraciadamente para mí, todavía no he experimentado el orgasmo (incluso por mí misma) y entonces no puedo comentarle sobre eyaculación y orgasmo.

La eyaculación es simplemente algo que mi cuerpo hace, suficientemente maravilloso. Demanda estimulación clitoridiana, a veces no demasiada si ya estoy increíblemente excitada. Una vez, eyaculé sin estimulación clitoridiana. Solamente la sensación de tener los dedos duros dentro de mi vagina después de meses de ausencia de algo sexual, fue suficiente para hacerme explotar.

Así que gracias por la información útil sobre un tema sobre el cual se ha investigado poco. Siempre he estado sorprendida por si estaba lanzando orina o 'algo' más. Es lindo saber que ahora tengo una visión más clara de toda la experiencia. Pensaba que le escribiría esta carta en agradecimiento y para darle alguna información sobre mis experiencias en caso de que usted la necesitara, especialmente de alguien adolescente, porque dudo que la eyaculación femenina sea un tópico comercial importante para adolescentes. Gracias por tomarse el tiempo para leer esto, y gracias de nuevo!


Crystal


Ya he escrito previamente en alguna de las técnicas de masturbación, y ahora he probado el sexo con un sujeto por primera vez. Se sintió muy parecido a como pensaba. Lo hice fundamentalmente para superar esto, ¡y para averiguar qué cosa eran los hombres! Tantas chicas parecen pensar que son un regalo del cielo o algo por el estilo, lol. No pudiendo comprender este concepto, probé el sexo yo misma y tengo que decir... fue exactamente lo que esperaba. No llegué al orgasmo, no me excitó tener un pene insertado en mí. Quizá sea gay, no sé, pero esa fue mi primera vez y quizá la próxima lo intentaré, tiene que ser mejor. Realmente follamos por unos buenos 20 o 30 minutos. ¡Él estaba determinado a darme un orgasmo, y posponer el suyo! Al final me cansé de eso y le dije que siguiera y acabara él. Me aburrí, lol. Quizá habría sido diferente si hubiera tenido sentimientos hacia él, y en consecuencia, estar sexualmente atraída, pero seriamente tengo que decir, sólo me he sentido de esa manera por una persona, que es una mujer. Sólo pensar en ella rápidamente me enciende, y en seguida me mojo. Nunca he tenido sentimientos fuertes hacia un hombre, ¿significa que debo buscar a una mujer? Tengo miedo de que si siento algo fuerte por un hombre, cambiaré mis sentimientos hacia las mujeres, y no quiero que eso pase. De todos modos tendría que escribir sobre esto. Después :)


Hay muchas cosas que las mujeres jóvenes pueden aprender de esta experiencia y de la que se comparte debajo. No hagan el sexo heterosexual (coito) sólo porque sienten que deben o por presión de sus pares o de una pareja, el sexo a menudo cumplirá sus expectativas, asegúrense de que sus expectativas sean reales y positivas antes de probar. Reconozcan y acepten sus deseos y orientación sexual. Si los hombres no las atraen sexualmente, no tengan sexo con ellos. No encontrar a los hombres sexualmente deseables no significa automáticamente que sean lesbianas, sino que quiere decir que todavía no están listas para el sexo con hombres en ese momento de sus vidas. El coito no va a ser placentero al menos que estén preparadas apropiadamente para él, mental y físicamente. Experiencias como éstas son la razón para el consejo que doy en las páginas sobre virginidad. Es interesante notar que recibí ambas experiencias el mismo día.


Anónima


Perdí mi virginidad hace aproximadamente 2 meses y aquí está la historia. Estaba con un muchacho que conocía desde hacía un tiempo, y decidimos ir a su casa a ver una película. Bueno, estábamos acostados en su cama hablando sobre cosas generales, y le dije que me gustaban las chicas, para ver su reacción. Después de eso le pedí si no tendría sexo conmigo. Soy una chica muy linda, y todos los chicos con los que salgo quieren dormir conmigo, entonces no fue una sorpresa que dijera que sí de inmediato. Me saqué la remera y me acosté. Entonces él vino sobre mí y me soltó el sostén, y me quitó los jeans. Ahora estaba en calzones. Él entonces él se sacó su remera y sus boxers, yo me saqué los calzones y él sorpresivamente me tocó ahí abajo, le pregunté "¿qué haces?" entonces me dijo "chequeando para ver si estás húmeda." Yo le dije que estaba mojada, y él gateó arriba de mí. Cuando insertó su pene dentro de mí por primera vez, se sintió bien un poquito, no me dolió, entonces me dijo que iba a meterlo por completo, empujó por completo y me quedé sin aliento de dolor. Estaba enloquecida, pero pensé para mí misma, "tienes que pasar por esto," entonces él machacó y golpeó como 10 minutos antes de pedirme que fuera encima, así lo hice, pero no pude hacerlo realmente bien, y él empujó dentro de mí por un ratito. Entonces acabó y nos vestimos y me volví a casa, ya eran como las 3:00 de la mañana. Entonces, eso es! Pensé que podría compartirlo... gracias por dejarme:)


Janet


Realmente me encanta su sitio web - Crecí en un hogar muy católico y conservador, y es recién ahora a mis treintas que estoy comenzando a disfrutar de mi sexo y mi sexualidad con mi pareja. Él es muy abierto y hablamos mucho sobre las cosas. Por mucho tiempo me sentí muy reprimida y no podía llegar al orgasmo con los hombres con los que tenía sexo y entonces tuve una experiencia mientras estaba trabajando en África que cambió mi vida sexual para siempre. Siempre he sido heterosexual y nunca me vi de otra manera. Yo era muy amiga de una chica escocesa que estaba viviendo aquí. Una noche estaba cerca de su casa y teníamos algunos tragos encima y ella me besó. Ocurrió tan de repente que me tomó desprevenida, y a pesar de toda mi formación católica estaba excitada, la besé y mi mente no podía creer lo que yo estaba haciendo. Pero se sintió raro y bien, como esas cosas a las que algunas veces despiertan a las chicas internadas, pero nosotras entonces estábamos en los veintes. Las manos buscándose mutuamente, las remeras desgarradas y los senos besados de una manera lenta y suave que me hizo querer llorar. Ella buscó abajo entre mis piernas y me sentí estremecer, su mano estaba caliente. Cómo estaba ocurriendo esto y por qué. Yo estaba caliente y mojada y de repente por primera vez en mi vida estaba acabando. Eran como ondas, calientes y placenteras. Después de varios encuentros rápidos conmigo fue ella, una de mis mejores amigas, la que me mostró lo que era la completa excitación. Sacó su mano, fue abajo sobre mí, podía sentir dentro su lengua buscando mi clítoris, lo encontró y pude sentirlo haciéndose más grande y ávido por más estimulación. Todavía me excito cuando pienso en este día - fue realmente como perder la virginidad porque todas las otras experiencias hasta entonces habían sido como andar a tientas en la oscuridad. Estaba tan superada por todo ese placer que gritaba y no me importaba que la puerta estuviera abierta. Descansamos mucho tiempo completamente desnudas bajo el aire fresco del ventilador que estaba encima de nosotras - nuestros cuerpos brillaban del sudor y excitación. Todavía somos realmente buenas amigas y estamos con hombres adorables. No hablamos sobre lo que pasó ese día pero no pienso que haya sido extraño o raro, sólo un poco desmesurado debido al despertar sexual y el hecho de que fuera una chica no me molesta, ella simplemente conocía los lugares apropiados donde buscar. Disfruto mucho del sexo con mi novio pero si me masturbo tiendo a fantasear sobre revivir nuevamente ese día - ese preciso momento en que sentí como si todo el mundo estuviera explotando dentro de mí y el clítoris era todo y en todas partes.


Anónima - 19 Años


Queridos Clitoris.com,

Una amiga online, que investiga temas sobre religión y sexualidad humana, me dio el enlace a the-clitoris.com en una sesión reciente de chat. Me dio curiosidad y leí varios artículos, porque varios temas como la masturbación y las diferentes facetas de la virginidad, son tabú en la cultura actual y nunca se habla de ellos de una manera franca e informativa como en su sitio web.

Siempre he estado preocupada por mi sexualidad, lo cual podría ser el resultado de que mi madre realmente nunca entró en detalles sobre todos los cambios ocurridos durante la pubertad, urgencias naturales, etc. Leí en su sitio sobre la variedad de tamaños clitoridianos y labiales -- cómo varían el color y el tamaño, cosas perfectamente naturales. Eso restauró años de comodidad con mi cuerpo. Yo no era rara o deforme, sólo distinta, como todas las otras mujeres.

Durante la infancia, descubrí la auto exploración alrededor de los seis años de edad. Quizá una o dos veces cada varios años yo parecía redescubrir la estimulación clitoridiana. Luego, a la edad de 15 años, me masturbé por primera vez, y posteriormente sabía cómo gratificarme sin penetración vaginal. No fue mucho después que me rasgué accidentalmente durante la estimulación clitoridiana/penetración vaginal lo que después conocería como mi himen. Sabía que estaba cerca de mi ciclo mensual, pero el sangrado excesivo esa noche después de alcanzar el orgasmo me asustó. Tuve que correr hacia mi madre y decirle que estaba experimentando, lo cual había resultado en sangrado. No pienso que ella supiera cómo reaccionar ante esto, habiendo ella sido educada de modo estrictamente religioso. Entonces respondió mis casi frenéticas preocupaciones sobre la virginidad encogiendo ocasionalmente los hombros, y se fue.

La semana siguiente siguió la negativa al venir mi ciclo sin muchas consecuencias, y guardé en mí muy profundamente mi falta de auto confianza y culpa, pero eso resurgió más tarde al superar mis temores de aquella noche y continuar regularmente con la auto gratificación durante algunos años posteriores. Mi madre y yo jamás hablamos más ni nos referimos ni tratamos lo ocurrido aquella noche, entonces parece como un oscuro y lejano sueño casi desvanecido.

Ahora que he leído su artículo sobre "¿Quién es virgen?" finalmente he encontrado una especie de paz interior. Otras mujeres jóvenes *se masturban* del mismo modo, tanto, o tan poco como yo. Hacia mucho que me había convencido de la creencia religiosa, de que una vez que se ha alcanzado la conciencia sexual, y de que la mecánica se ha llevado a cabo por medio de la auto estimulación (dolor la primera vez, sangrado, etc.) ya no era más virgen. Pero no ser más virgen también quería decir haber estado con un hombre, ¿verdad? Entonces ¿era virgen todavía aunque hubiese sangrado esa noche?

En el artículo "¿Quién es virgen?" la explicación de que "la virginidad es un atributo espiritual, no físico," realmente tranquilizó mi mente y mi corazón. Sólo tengo 19 años y recién comienzo a vivir, estudio y trabajo. Ahora me siento como si tuviera que arrastrar conmigo menos carga personal, y puedo ser más libre con mi sexualidad en vez de embotellar adentro mis pensamientos y sentimientos, para adherir a alguna creencia arcaica que parece aún subsistir: que las mujeres no son criaturas sexuales, y que tendrían que ser discriminadas como raras o enfermas mentalmente si son abiertas con respecto a su sexualidad.

Bueno, pienso que básicamente he abierto mi corazón a alguien que aún no conozco, y sé por qué: su sitio web inspira honestidad y libertad. Es maravilloso que finalmente alguien haya puesto online una cantidad de problemas sobre la sexualidad femenina de una manera coherente y bien informada. Clitoris.com es un sitio web único y extremadamente útil que deberían conocer más mujeres. En una sola noche, me siento mejor conmigo misma que lo que me he sentido por mucho tiempo.


Anónima - 43 Años


He considerado enviar este mensaje varias veces, pero he estado preocupada por la privacidad. Sea como sea, he decidido que este "gracias" vale la pena cualquier riesgo... Obviamente prefiero que esta correspondencia sea confidencial. Sin embargo, no objetaría compartir anónimamente información que pudiera ser beneficiosa para otras mujeres...

Soy una mujer de 43 años, casada con un hombre maravilloso hace 22 años. Sin embargo, debido a inseguridades personales con respecto a mi anatomía sexual, siempre he sido una persona extremadamente tímida y retraída sexualmente, no habiendo sido capaz de abrirme por completo a mi esposo u otros amantes a raíz de mi vergüenza. Desde que fui suficientemente grande para compararme y darme cuenta de las diferencias con otras chicas/mujeres, he estado mortificada, dándome cuenta de que por alguna razón desconocida, he nacido con un clítoris más grande que el clítoris promedio. Debido a una vergüenza extrema, nunca hice preguntas, y mi madre nunca ofreció explicaciones o consuelo. (Asumí que a ella nunca le enseñaron esto.) Promediando los 20 años durante un examen con una nueva ginecóloga, hizo un espectáculo de mí. La doctora, al ver mi clítoris, vulva, literalmente salió corriendo del consultorio, juntando a todas las enfermeras e incluso a la recepcionista diciendo "¡vengan y vean esto!" Yo vivo en una comunidad muy pequeña y conozco a la mayoría de las mujeres que trabajaban en esa oficina, que ahora conocen mi "secreto" previamente bien guardado. ¡Eso es vergüenza! La doctora me hizo docenas de preguntas, y continuó diciéndome que ella jamás había visto u oído de "una cosa así." (Sabía antes de la cita de dónde era esta doctora, había recibido su formación y su título en Sudamérica.) De todos modos, para cuando pude recoger todas mis pertenencias y mi compostura y abandonar el consultorio, sentía como si debiera salir corriendo ¡para unirme a un circo! Desafortunadamente, las acciones de esta doctora me han creado un problema mucho más grande. Como resultado, nunca he vuelto a verla a ella ni a ningún otro médico para los necesarios exámenes y análisis pélvicos que debo realizar para mi cuidado usual. Espero que con la ayuda y comprensión obtenidos de su sitio web, pueda ganar la confianza necesaria para aventurarme a una nueva visita a un médico/ginecólogo sin temor de ser abusada. Después de esta "cita del demonio" con la doctora, seguí con mi vida, ahora más tímida que nunca antes (desde hace unos 20 años.) Quería mucho respuestas a mis preguntas; en realidad, ahora, TENÍA que saber - en qué medida soy un fenómeno, por qué soy así, qué causa algo así, etc., pero no tenía idea de a quién dirigirme para hallar respuesta. ¿En quién podría confiar? Aun a riesgo de ser avergonzada nuevamente, decidí que debería encontrar estas respuestas por mí misma. Sin embargo, todo lo que pude encontrar fueron confusos términos médicos, estudios de laboratorio, historias de personas horriblemente desfiguradas, algunas de las cuales no eran más que cerdos de Guinea para estudios y experimentos médicos. No tenía ganas de aventurarme a involucrarme con esto para hallar mis respuestas - pero no sabía exactamente dónde encajaba en todo esto. ¿Era yo el fenómeno que sentía que era? ¿Habría "otras" en el mundo como yo? Qué avergonzados que deben estar mis padres...

Poco después del comienzo de este año (Febrero 2002,) de alguna manera tropecé con su sitio web. Éste ha demostrado ser uno de los mejores días de mi vida. Luego de leer la información en su sitio web, mirando las imágenes e ilustraciones de la anatomía femenina, etc., encontré que ¡no soy un fenómeno! Tan aproximado como puedo decirlo, si bien no demasiado común, mi clítoris es más grande que algunos (y más pequeño que otros.) Nunca he visto a otras mujeres con anatomía similar, pero siempre había soñado con encontrar a otra mujer, esperando de alguna manera poder encontrar respuestas a mis preguntas de toda la vida.

Gracias a su sitio web, puedo decir honestamente que mi vida ha cambiado MUCHO para mejor. Ya no soy más sexualmente retraída y tímida. Todavía me queda recorrer un largo camino, pero ahora al menos, !no me siento como perteneciente a un circo! Gracias, y también gracias a quienes apoyan a su sitio web, por tener el valor y la preocupación por otros para investigar e informar cosas como ésta. Por favor, no se olvide de gente como yo que viven sus vidas, sintiendo secreta vergüenza y demasiado asustadas como para permitirse ser los seres sexuales que pueden ser.

Sin embargo, ahora tengo un pedido adicional con el que espero que también pueda ayudarme. Me encantaría encontrar información adicional, fotos, etc. o entablar un chat con otras mujeres, o leer sus historias. ¿Podría recomendarme o referirme a otros sitios que pudieran darme esa información? ¿Hay libros en existencia? Me encantaría conocer estadísticamente, por ejemplo, qué común es para las mujeres tener clítoris grandes! Y saber cómo son aceptadas y vistas estas mujeres por sus parejas sexuales varones o mujeres. ¿Otras mujeres han compartido historias similares a la mía? No puedo expresarle mi gratitud por darme la información que cambió mi vida. Lo único que lamento es no haberme cruzado con su información antes - hubiese impedido mucha ansiedad y vergüenza tan inútil. Afortunadamente, tengo un esposo maravilloso que es cariñoso, paciente y comprensivo y que aparentemente nunca pareció estar preocupado por estas "cosas" que han mortificado mi mente la mayor parte de mi vida. Por favor, por favor, podría indicarme enlaces a sitios web similares con información? Pero por sobre todo, de nuevo, ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!


Hayley - 17 Años


Me he masturbado regularmente desde los 8 o 9 años, y puedo recordar hasta cuando tenía 3 o 4 años que 'jugaba' conmigo, pero desde ya, en ese momento no tenía idea de lo que era el sexo ni nada sobre el particular. Mi madre me habló por primera vez a los 8 años sobre el lado físico del sexo y cómo se hacían los bebés, ¡estaba fascinada y les dije a todas mis amigas en la escuela!

Por muchos años me masturbé usando la técnica de frotar mi vulva contra una almohada o juguete blando, mi clítoris es demasiado sensible para estimularlo directamente, entonces esta es una de las únicas maneras que puedo masturbarme. Puedo garantizarme un orgasmo cada vez que me masturbo, y lo hago una y otra vez. La cantidad máxima de orgasmos que he tenido en una sesión es alrededor de 25. Siempre encuentro el primero más poderoso y si inserto un vibrador puedo sentirme pulsando a su alrededor.

Hace poco que he usado otra técnica sobre la cual pueden haber escrito otras mujeres y es usando el chorro de agua de una ducha.

Experimenté el coito por primera vez a los 16 años, me sentía preparada para el sexo desde los 15 pero como es ley en Gran Bretaña esperé hasta los 16. Una vez con 16 años busqué activamente un novio, por la única razón de que quería sexo. Encontré un sujeto en Internet, él vivía lejos pero nos encontramos. En la 2. cita, (no habíamos tenido sexo a pesar de que lo habíamos planeado) sólo nos involucramos en muchos juegos previos y sexo oral, lo cual disfruté. Entonces en la 3 cita tuve sexo con él. Después de los encuentros anteriores él no me atraía, lo cual me había dejado un sentimiento de culpa por haber tenido sexo con él. Negocié el sexo a bajo precio y siempre voy a arrepentirme. En la 3 ocasión el me pasó a buscar y me llevó a un hotel cerca de su casa, allí perdí mi virginidad con él, fue sin dolor y una completa desilusión. Lo hice sin dudas solamente porque él había viajado tan lejos para venirme a buscar, y yo le había prometido sexo. Eso me dejó sintiéndome vacía e infeliz. Nos vimos por última vez y tuvimos sexo pero sin importar lo mucho que trataba, no podía hallar la atracción física que necesitaba para estar con él y rompí la relación.

Dos meses más tarde encontré a mi novio actual, él es sorprendente y es un gran amante. Me encanta y gozo tener sexo con él; es un placer compartir mi cuerpo con él porque lo amo. Lo peor fue tener que decirle que antes había estado con alguien más, pero él me hizo sentir bien diciendo que él se sentía un ser privilegiado siendo el segundo y que después de una mala experiencia confiara y lo amara lo suficiente como para abrirme a mi pasado.

No puedo retractarme de mi pasado, pero quisiera decirles a otras mujeres jóvenes allí: jamás sientan que tienen que tener sexo con alguien por obligación ni tampoco lo hagan sólo porque quieren saber cómo es... el sexo es sorprendentemente mejor cuando están con alguien a quien aman.

La experiencia de Hayley demuestra la importancia del deseo sexual en una relación. En ausencia de deseo, el placer es mucho más difícil de lograr.


Anónima - 70s


Ahora en mis setentas, me he masturbado desde que recuerdo. Perdí mi virginidad a los 17 años, una experiencia muy desagradable. El muchacho apenas introdujo su pene dentro de mí cuando 'disparó su carga'. Me llevó a mi casa y me masturbé hasta el orgasmo en mi propia cama. Me casé a los 19 con un hombre tres años mayor y él no tenía problemas con el hecho de que yo me masturbara regularmente. Antes de casarnos nos habíamos confesado que nos masturbábamos. Es más, él me animaba a seguir practicando y frecuentemente nos masturbábamos juntos. Para mi 21° cumpleaños él me obsequió mi primer vibrador. Era una cosa muy ruidosa pero con él podía llegar al orgasmo rápidamente. El se arrodillaba a mi lado y se masturbaba mirándome. Después teníamos sexo. (Todavía encuentro difícil usar la palabra "F".) (F de "fuck", N. del T.)

A lo largo de los años, en cada cumpleaños me compraba otro 'juguete' y ahora tengo una colección muy extensa que uso. Ahora él se fue pero yo todavía me disfruto regularmente.


Holly


Para su sección Experiencias de Mujeres.

Me masturbo desde la infancia. No puedo recordar cómo o cuándo comencé, pero recuerdo que siempre era muy bueno. Solía tocarme con mis dedos solamente, apretando mis pezones y senos, frotando mi clítoris, y deslizando un dedo dentro de mi vagina. Comenzaba lentamente, después frotaba más fuerte y presionaba más profundamente, hasta que alcanzaba el clímax. Lo hacía de noche, o en el baño, sentada en el toilet (a veces incluso mientras orinaba). En los primeros años realmente jamás pensaba o fantaseaba con nada, pero ahora lo hago.

Más tarde descubrí el éxtasis de frotarme y penetrarme con cosas diferentes a mis dedos. Comencé usando lapiceras y el mango redondo de un cepillo de dientes, luego pasé a cosas más grandes como velas y botellas. Me gusta empujar una de estas cosas profundamente dentro de mi vagina, y apoyar mi afeitadora eléctrica contra ella, porque causa que el objeto vibre dentro de mí, excitándome salvajemente. Recientemente comencé a usar zanahorias, salchichas y otros comestibles para lograr el placer. La sensación es sorprendente, especialmente con las grandes, con los extremos redondeados o una buena zanahoria firme. Hablamos de viajar a la luna. A veces me hallo vagando alrededor de la tienda de comestibles pensando cómo se sentiría cada artículo dentro de mí, tensando y aflojando mis músculos vaginales mientras camino poniéndome de ánimo en esa clase de pensamiento - para entonces ya estoy en mi casa, estoy tan caliente que corro a mi cuarto para aliviar la tensión.

Ahora también fantaseo mucho, principalmente con tener sexo con otras mujeres - lo que es raro, porque nunca me pensé como lesbiana. Mi fantasía favorita es que mi doctora me examina los pechos, y me sugiere un examen completo. Me acuesto en mi cama, chasqueando y frotando mi clítoris mientras la imagino deslizando mis pequeños calzones sobre mis muslos, separándome las piernas y "examinando" mi clítoris como experta con sus dedos sin guantes, deslizando sus dedos de lado a lado, y apretando mi guisante caliente entre ellos. Deslizo mi dedo adentro y afuera de mi vagina mientras ella progresa hacia un "examen interno digital" en mi fantasía, sus largos dedos probando mi preparada vagina buscando mi punto-G hasta que estoy abriendo la boca, gimiendo de gozo. Usualmente acabo fuerte y rápido cuando pienso en su boca viniendo sobre mí, su lengua acariciando mi bulto duro, mojado, doliente, lamiéndome exquisitamente hasta que tiemblo con el más fantástico orgasmo.

Pero la semana pasada sucedió algo maravilloso, algo que colma todas las fantasías. Estaba sola en la casa, en mi dormitorio acostada en el piso, frente al espejo grande. Estaba muy caliente y mojada, disfrutando desenfrenadamente de la estimulación, cuando de repente se abrió la puerta - mi compañera de cuarto había vuelto a casa sin que la oyera. Siempre había imaginado que yo estaría muy mortificada si me sorprendieran, pero estaba a mitad camino al cielo y demasiado lejos para parar, entonces ella se paró allí a mirarme mientras yo gemía y me frotaba y me estremecía de varios orgasmos espeluznantes (casi intensificados por la presencia de una audiencia). Pensé que ella estaría horrorizada y que nunca me volvería a hablar, pero en cambio, vino y se acostó en el piso a mi lado, y comenzó a besarme los pechos. Al principio yo estaba shockeada, pero ella fue cálida y gentil y me sentí cómoda, bien. Antes de que supiera lo que estaba pasando, su mano estaba entre mis piernas, sondeándome y acariciándome.

Pasamos casi dos horas explorándonos, besándonos, acariciándonos, estimulándonos con los dedos, frotándonos. Era el cielo. Incluso me penetró usando una salchicha. Me acosté de espaldas, con las piernas abiertas y mis pies apoyados en el piso, y ella me miraba intensamente mientras me la deslizaba adentro y afuera, y fastidiaba mi clítoris con la punta hasta que estuve casi gritando con la hermosa agonía de eso, rogándole que me hiciera acabar. Cuando lo hizo, bajó su cabeza, besó y lamió mi pequeño y firme botoncito y mi vagina que chorreaba mientras yo latía con el más maravilloso orgasmo.

Estoy disfrutando con todo la experiencia de masturbarme con otra mujer. Es excitante, seductor y muuy erótico. Frecuentemente lo hacemos dos o tres veces al día, sobre el piso, en la cama, en la ducha, en la tina. Parece que no podemos obtener lo suficiente de la otra. A veces estamos hablando de cualquier cosa, ella se sienta cerca, y su mano viaja lentamente desde mis rodillas hasta el interior de mis piernas, y me encuentro derritiéndome sobre el piso para sentirla encima y adentro de mí. Es estupendo que a ella le guste dominar, la sensación de los dedos de otro sobre mi clítoris y dentro de mi vagina es orgásmica. A menudo ella usa un solo dedo para trazar letras y palabras sobre mi clítoris, mientras me chupa los pechos, hasta que acabo. Yo también he probado eso, especialmente usando palabras eróticas o nombres de personas con las que me gustaría estar, y ese es un estimulante fabuloso.

Recomiendo mucho la masturbación mutua, ya sea si son heterosexuales o gay, o lo que sea. Es maravilloso y excitante poder compartirlo y dos veces divertido. Me está haciendo latir (la vulva) de sólo pensarlo. Discúlpenme, ¡tengo que ir al baño!

Holly.


Roz


Habiéndome masturbado toda mi vida siempre he sido muy sexual y muy abierta con el sexo en general. De niña y adolescente era muy curiosa por el sexo. Mis padres me habían enseñado sobre 'hacer bebés' siendo muy chica, pero sobre el sexo como placentero no, obviamente todavía tenía muchas preguntas. Cuando tuve 12 años comencé a masturbarme usando mi vagina en vez de sólo frotar mi clítoris. Tenía la idea fija en la afirmación que decía que al perder la virginidad se rompía el himen, sangrabas y te dolía. Estaba determinada a que mi primera vez no sería así, entonces me 'probé' con una variedad de objetos. No hubo absolutamente dolor o sangrado - lo encontré todo muy cómodo y por supuesto muy divertido! Sin embargo, estaba preocupada. Sabía cómo era un pene, pero no cuando estaba erecto. Pensé 'Blimey - los penes erectos deben ser GIGANTES si te provocan rotura y sangrado'. Quería hablarles a mis padres sobre mis preocupaciones pero sabía que implicaría admitir que me masturbaba lo cual sería muy vergonzoso. (Ahora saben que lo hago, porque no tengo más vergüenza, y no les molesta en lo más mínimo).

Aproximadamente a los 16, lo convencí a un amigo para que me mostrara su pene erecto, así podría imaginarme si perder mi virginidad me dolería. Gentilmente obligado y viéndolo dijo - 'Hey, es del mismo tamaño que la botella plástica que uso al masturbarme'. ¡Estaba estremecida!

Tuve mi primer novio a los 18 y luego de dos semanas tuvimos sexo (ambos éramos vírgenes). Les aseguro que no perdí mi virginidad a los 18 porque no tenía elección - sólo fueron las circunstancias. Pasé la mayor parte de mi adolescencia sintiéndome sexualmente frustrada, pero estaba muy nerviosa como para preguntarle a alguien. Sabía que la primera vez que tuviera sexo sería improbable que fuera hermoso, pero después de todo sería lindo hacerlo. Sin embargo, el sexo con ese hombre joven en particular continuó siendo menos de lo que esperaba, y me lo reprochaba a mí misma. No podía llegar al orgasmo y estaba convencida de que de alguna manera era defectuosa, y me contrarié tanto que hablé con mis padres (es entonces que admití que me masturbaba). No podía comprender por qué el sexo era tan malo cuando masturbarme era tan bueno. Ellos me dijeron que la práctica lo hacía perfecto, lo cual ciertamente es verdad, pero rápidamente me di cuenta de que mi novio no era el más considerado de los amantes. Su idea del juego previo me tentó un poco, entonces el sexo era cuando él se acostaba sobre mí y trabajaba unos 10 minutos hasta que acababa. Le encantaba que yo le diera sexo oral, pero le disgustaba la idea de devolverme el favor, así que también perdí en ese aspecto. Hacia el final de la relación (sólo duró 4 meses y - ¡afortunadamente!) él no podía ser molestado para tener sexo la mayor parte del tiempo y me convertí en una 'máquina de dar cabeza'. Decidí que probablemente nunca disfrutaría mucho el sexo pero todavía tenía la masturbación.

Desde entonces he tenido una cita - sin orgasmos pero fue muy divertido de todos modos; y un breve vuelo con un amigo al que visité por unos días. Él era muy aventurero si no un poco torpe (él era virgen) y probablemente será un maldito buen amante para alguien algún día. Aún no he podido acabar, y también me di cuenta muy rápidamente que no lo idealizaba pero fue una experiencia que estoy contenta de haberla tenido.

Hace más de un año que estoy con mi actual novio y el sexo con él es fantástico. Para comenzar, todavía estaba convencida que no podía acabar, pero no pasó mucho tiempo antes de que esto fuera demostrado no ser así. También, una de las primeras cosas que hizo mi novio fue darme cabeza (sexo oral) - algo que yo pensaba que los hombres detestaban. ¡Él dijo que le encantaba!

Ahora tenemos sexo en una variedad de posiciones diferentes, todas con beneficios diferentes. Me encanta ir arriba porque puedo frotarme el clítoris sobre él a la vez y usualmente acabo muy rápidamente. Él también acaba fácilmente en esta posición. Recientemente he comenzado a acabar cuando él está encima de mí como recién, con mi clítoris recibiendo la estimulación correcta. Mi otra posición favorita es cuando él está parado y yo acostada con mis piernas sobre sus hombros. No puedo acabar con mi clítoris en esta posición, ¡pero he descubierto que tengo un brillante punto-G! Esta posición me da una gran estimulación al punto-G y orgasmos múltiples tan intensos que frecuentemente grito. Desde atrás y tocándome con los dedos produce el mismo efecto. Mi novio es un bello y considerado amante y ahora me encanta dar cabeza (sexo oral) porque él no me lo demanda como mi primer novio, y siempre me devuelve el favor. Incluso tenemos sexo durante mi período, cuando es liviano - cuando está espeso no sólo es una chanchada, sino que la cantidad de líquido hace todo muy resbaloso y ambos perdemos la sensación. Durante ese tiempo nos tocamos y tenemos sexo oral (yo uso un tampón). En general tengo una vida sexual estupenda, aunque todavía continúo masturbándome frecuentemente.


Sandra


A mis 68 años me estoy volviendo más activa sexualmente y uso un vibrador al menos una vez por semana. Uso el vibrador Dr. Ruth. Estoy viendo también si hay otras mujeres de mi edad que estén experimentando las mismas sensaciones. Me estoy volviendo más abierta en decirle a mi esposo lo que me gusta y que él investigue más mi cuerpo. Es interesante notar que los hombres de nuestra generación no tienen la más vaga idea de dónde están el clítoris y el punto-G. Él se está volviendo más atento a mis deseos. Con todo eso ahora estoy teniendo más orgasmos que antes y estoy disfrutando mucho más el sexo, aunque siempre lo disfruté.

Sandra


Rachael


Saludos :)

Soy una gran fan de the-clitoris.com. Me di cuenta de su existencia el año pasado, cuando mi novio me envió el enlace. Al principio fui escéptica. Creía que era una broma (un sitio porno al azar, o algo así) y ¡rechacé hacer click en el enlace! Pero, como dijo él, "No es lo que piensas."

Y no lo era.

Por seis años estuve aterrorizada del coito. Principalmente se originaba en los terroríficos relatos que mis amigas habían divulgado sobre sus propios encuentros sexuales. Me hablaban de situaciones de dolor, abuso, violación y/o aburrimiento que habían resultado de los altamente decepcionantes episodios sexuales. Muchas de las historias eran repetitivas y comencé a preguntarme si yo también sufriría la misma suerte. Naturalmente, me juré evitar situarme en cualquier situación sexualmente negativa. Me aferré cruelmente a mi virginidad e inventé secretamente un mundo con rituales de vírgenes y chicos ensangrentados. No dañé físicamente a nadie pero, no es necesario decirlo, mi callada percepción del sexo no era sana.

Mi novio escuchó todas mis preocupaciones, temores e inhibiciones relativas al sexo. Nada sofocaba mi terror. Me sumergí en un más profundo odio al sexo y me enredé en mi confusión de por qué nadie se sometía a ella. Por casualidad, mi novio encontró the-clitoris.com y me lo envió. Leí artículo tras artículo y mis expectativas respecto a la intimidad se aclararon. La cosa más importante que aprendí del sitio web es que NO ESTOY obligada a soportar ningún dolor durante el coito. El sutil contento de ese concepto me tuvo flotando por semanas. El sitio web me dio instrucciones paso a paso para eliminar el dolor y crear experiencias positivas y satisfactorias para ambas partes involucradas.

Durante el año siguiente procedí cautelosa pero continuamente hacia la auto-exploración. Yo me había masturbado desde la infancia pero nunca había probado un dildo, que fue una idea nueva sacada de the-clitoris.com. Es lógico y tan obvio; si expando mi vagina a mi propio ritmo, como yo quiero, entonces el coito será más fácil. Un concepto simple y sensato; ¿por qué no lo había pensado? Continué leyendo los artículos en el sitio web, específicamente el artículo sobre virginidad que ofrecía consejos que no había hallado en ninguna otra parte, ni por la familia o amigas u otras fuentes literarias. Leí el artículo numerosas veces, tomé notas, lo debatí con amigas y mi pareja, tomé más notas, lo mastiqué y medité, compré juguetes de distintos tamaños, estiré mi cuerpo y mente, y cuando me sentí lista, se lo dije a mi pareja.

Me involucré en el coito por primera vez la noche de mi 21° cumpleaños. Tenía los juguetes, condones, lubricantes, y la preparación física y mental para ello. La experiencia real misma fue exactamente lo que pensé que sería. No fue ni el principio ni el fin del mundo, y eso es una cualidad en particular que admiro de the-clitoris.com: no pretende que el sexo sea nada más que lo que es.

Y lo más importante, el sitio web recuerda a sus lectores que la comunicación en la pareja es vital para experimentar cualquier clase de gratificación sexual. Este consejo fue directamente responsable de mi gozoso recuerdo de mi primera vez. Ese día encontré dolor mínimo en el coito, que disipó el momento que le dijera a Steven que se detuviera y permitiera que mi cuerpo se adaptara al suyo. Me sentí afortunada y orgullosa que mis primeras experiencias sexuales fueran felices, y estoy completamente convencida de que the-clitoris.com me suministró la perspectiva que impidió que sufriera un resultado enteramente diferente.

A través de mi infancia había leído muchos libros sobre sexualidad, y encontré a todos interesantes y entretenidos pero nunca tan honestos como esperaba. The-clitoris.com nunca me decepcionó. Hasta este día, permanece como la guía más informativa y útil que haya leído sobre sexualidad. Las ilustraciones de mujeres reales, la información puntual y honesta, las historias personales, las fotografías; el sitio es profundamente hermoso y conciso, y mi vida se ha enriquecido gracias a él. Gracias.

-Rachael


Anónima - 27 años


Recientemente tropecé con su sitio, ¡y no necesito decir que me encanta! Es muy informativo y tranquilizante. Debería haber más recursos como él para mujeres que tienen temor o no están familiarizadas con su sexualidad.

Soy una mujer de 27 años, y fui educada en una comunidad muy religiosa en los EE.UU. Desde corta edad, me enseñaron que la auto-exploración y los sentimientos de deseo eran inapropiados y pecaminosos. Observar estos principios era para mí una lucha constante, porque soy una persona muy emocional y apasionada. Masturbarse me parecía tan natural, ¡pero yo era penalizada y castigada por hacerlo! Finalmente, me liberé a mí misma y comencé a expresar mis pasiones y a explorar mi identidad sexual... ¡Pero fui virgen hasta los 22!... Definitivamente ha habido veces que mi educación afectó mi capacidad de disfrutar el sexo... Incluso ahora, ocasionalmente tengo dificultad en alcanzar el orgasmo por estar tan inhibida - es muy difícil dejarme ir y simplemente disfrutar el momento... Pero con la ayuda de un par de afectuosas parejas, ¡lentamente he superado ese problema!!!

Escribo para compartir una experiencia fabulosa... Recientemente salí con un australiano fantástico. La primera vez que tuvimos sexo fue tan increíble que ¡casi me desmayo dos veces! Para comenzar, tuvimos al menos 90 minutos de juego previo... Él estaba a cargo, y todo el tiempo me dio placer - estando sobre mí me besó, me acarició, me dio masajes, me mordisqueó, me dio sexo oral, etc... ¡Pero se rehusó incluso a dejarme desabrochar sus pantalones!! Después que tuve innumerables orgasmos, ¡me hizo vestir para poder sacarme a cenar!!... Después de la cena, retomamos donde habíamos dejado... Después de más juego previo, tuvimos sexo increíble por al menos una hora... Cuando estábamos satisfechos, ¡me besó y se abrazó conmigo el resto de la noche! Él fue completamente inolvidable...

Sólo quería dar un ejemplo de ¡lo fabuloso y apasionado que puede ser el sexo con una pareja que valga la pena! No habría sido tan fabuloso si él no me hubiera hecho sentir tanta confianza con mi propia piel (por ejemplo, dijo que le encantaba el gusto que yo tenía, lo cual es algo con lo cual ¡muchas de nosotras nos preocupamos excesivamente!).

¡Salud!


Kristi - 31 años


Estoy muy feliz por compartir mis experiencias sexuales. Y al mismo tiempo, muy triste de escuchar que muchas mujeres no están disfrutando de su vida sexual. ¡Señoras, nosotras debemos asumir nuestra sexualidad! ¡Disfruten el sexo! ¡Hagan el amor! ¡Es muy divertido! Qué mayor placer que compartir esta alegría con sus maridos o con quienes aman.

Les quiero asegurar que todo lo que comparto con ustedes es la pura verdad. Me encanta absolutamente el sexo y ¡es mi deseo que TODAS las mujeres también aprendan a disfrutar el sexo! Me entristece, profundamente en el alma, cuando escucho de mujeres que fingen orgasmos. ¡¿Por qué se hace algo así en el mundo?! ¡Logren el placer que se merecen! ¿Por qué dejan que el hombre acabe y ustedes no? Verdaderamente no puedo comprender esta forma de pensar. El sexo es para disfrutar. Personalmente, no creo que continuaría teniendo sexo si no estuviera llegando al orgasmo. Al principio de la relación con mi marido (antes de casarnos) recuerdo teniendo sexo un par de veces y no alcanzar el orgasmo. Esto me hizo enojar y lo compartí con él. Estaba celosa. ¿Por qué tiene él todo el gozo? Nosotras DEBEMOS comunicarnos con nuestras parejas.

Quiero compartir con ustedes cómo llegué a aprender sobre sexualidad y orgasmo. Estaba en segundo grado (tendría 7 u 8 años) y comencé a aprender sobre sexo de una de mis niñeras, como así también de mis dos hermanas. Algunos de ustedes pueden pensar en esto como incesto, o que quizá mi niñera estaba abusando de mí. Les aseguro, este no es el caso. Siento muy fuertemente que necesitamos ser más abiertas con respecto a nuestra sexualidad, y que simplemente haciéndolo podemos sacarnos algo del temor y vergüenza que parece acompañarla. Cuando crecí como adolescente y aprendí sobre el abuso sexual, hubo veces que me cuestioné lo que había experimentado como niña. Al seguir creciendo como joven mujer, se volvió más claro para mí que la experiencia fue para aprender, y aprendí a gozar el sexo, y no veo absolutamente nada malo en eso. Mi niñera era mujer, como mis dos hermanas y yo. Nuestra niñera era sólo pocos años mayor que nosotras y estoy segura que había estado aprendiendo sobre sexo en la escuela y estaba curiosa. Solíamos jugar y explorarnos el cuerpo. El placer era compartido por cada una de nosotras. Estábamos practicando y aprendiendo sobre nuestros cuerpos y nuestra propia sexualidad.

Ustedes pueden sorprenderse de saber que crecí en un hogar católico. Indiferente, mi mamá no era una católica estricta, al compartir con nosotros que estaba en desacuerdo con la iglesia, pero mientras crecí todos los domingos íbamos a la iglesia, y fui a una escuela católica hasta la Universidad. Había veces que me preguntaba si lo que estaba haciendo era pecado, pero me convencí de que simplemente no podia ser, porque soy un ser humano, y creo que fui creada por Dios, y también creo que ¡hemos sido creados para DISFRUTAR LA VIDA! No para ocultar lo que se siente bien. Creo firmemente que cuando alcanzamos el orgasmo nos acercamos a Dios. Creo que el sexo es un acto espiritual. Cuando tenemos sexo con nuestra pareja, estamos compartiendo la parte más íntima y profunda de nosotros con el otro. ¡Tener un orgasmo es como experimentar un trozo de cielo sobre la tierra!

¿Se han preguntado alguna vez por qué tienen un clítoris? Sirve sólo a un propósito, ¡¡PLACER!! ¡¡ÚSENLO!! Juegen con él. Dejen a su amante jugar con él. ¡Dejen que su amante vea que jugan con él!

Siento que quizás he sido bendita por haber tenido una experiencia tan maravillosa en la vida con el sexo. Tengo 31 años, y afortunadamente no puedo recordar haber tenido jamás una experiencia sexual negativa. Comencé a masturbarme regularmente a la edad de 8 años y comencé a tener coito regularmente a la edad de 16. Quizá se estén preguntando si soy lesbiana o tengo tales pensamientos ya que mis experiencias sexuales comenzaron con otras chicas. Les diré que amo a los hombres. Me encanta tener sexo con hombres. No hay nada mejor que tener un pene grande, erecto dentro de mí. Sin embargo, encuentro a las mujeres extremadamente atractivas. Disfruto ver mujeres dándose placer. El cuerpo femenino me enciende, probablemente más que el masculino. Sin embargo, todavía prefiero el sexo con un varón. Amo a mi esposo, y me encanta tener sexo con él. Tenemos una relación fantástica. Y honestamente, tenemos orgasmos simultáneos casi todas las veces. ¡SÍ, CASI TODAS LAS VECES! Esto simplemente es consecuencia de una buena comunicación y un poquito de práctica. Al comienzo de nuestra relación él acababa enseguida - nada sorprendente para un hombre. Yo simplemente le hablé sobre esto y le pedí que esperara hasta que yo acabara. Nos tomó un poco de práctica, pero señoras, si su hombre les dice que va a acabar y ustedes no están listas él puede detenerse y esperar - es posible. Y señoras, para aprender cómo acabar, DEBEN masturbarse. Ustedes deben aprender por sí mismas lo que necesitan hacer para alcanzar el orgasmo.

Hay algo más que quisiera compartir. He tenido dos hijos maravillosos. Ambos nacieron vaginalmente y tomaron la teta. Señoras, si todavía no han tenido un hijo, ¡esperen! Después de dar a luz y amamantar ¡me di cuenta que mis órganos sexuales parecieron hacerse más sensibles! Es como si al tener un hijo "se despertó" mi punto-G (que, a propósito, creo que iría bien por "good spot" [en inglés, 'punto bueno']) y mis pezones también se volvieron mucho más sensibles. Sin embargo, me pareció un poco raro, que cuando amamantaba a veces me excitaba sexualmentee. ¡Es como si mis pezones estuvieran conectados a mi clitoris de alguna manera! Les quiero asegurar, que a pesar de haber tenido sensaciones sexuales mientras amamantaba nunca pensé en tener sexo con mi hijo. Era un poco confuso para mí. Sin embargo, le hice saber a mi marido que mis pezones estaban más sensibles y lo dejaba darme placer. Señoras, si sus pezones son sensibles, dejen que su pareja los chupe durante el sexo. Esto realmente puede ayudar a mejorar sus sensaciones en el clítoris y a alcanzar el orgasmo. Como mencioné antes, mi punto-G también se volvió más sensible y ahora realmente siento la necesidad de tener algo dentro de mí presionándolo para llegar al orgasmo. ¡Y es un orgasmo fantástico!

Toda esta charla me está calentando. ¡Creo que voy a masturbarme!

Espero que todas ustedes, mujeres que están ahí, estén disfrutando el sexo. ¡Lo que quiero decir es que realmente deben hacerse cargo de su propia sexualidad! ¡Disfruten su cuerpo, disfruten su clítoris, disfruten el orgasmo! Para eso está aquí.

¡MIS MEJORES DESEOS DE UN BUEN SEXO PARA TODAS!!

Kristi en Minnesota, USA

 


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