La Experiencia del Deseo



Illustration by Patsy
Website FromLifeDrawings.com

 

El deseo sexual femenino es tabú y rara vez mencionado, incluso más que la masturbación femenina. Si las mujeres y las chicas no experimentaran deseo sexual ¿por qué necesitarían masturbarse? Las mujeres y las adolescentes pueden estar inseguras si experimentan deseo, especialmente se da que muchas preferirían no experimentarlo. Mientras que el deseo y la masturbación masculinos son reconocidos y a menudo requeridos, el deseo y la masturbación femeninos son frecuentemente negados, escondidos y ridiculizados. Cuando los hombres y los muchachos expresan deseo son sementales, las adolescentes y las mujeres cuando hacen lo mismo son etiquetadas frecuentemente como putas. Como resultado, rara vez hay un lugar seguro para que las mujeres reconozcan, expresen y compartan sus experiencias con el deseo sexual.

Este sitio web ha creado un espacio para que las mujeres y adolescentes compartan sus experiencias y técnicas de masturbación para que otras puedan animarse y apoyarse en ellas. Estas experiencias y técnicas de masturbación sirven de referencia a mujeres y adolescentes para juzgar sus propias experiencias y proveen modelos a imitar para desarrollar sus propias técnicas y experiencias de masturbación. La existencia de estas experiencias en un foro público ha permitido que otras mujeres aprendan a masturbarse y vean que no están solas en sus técnicas y experiencias, permitiendo además que adolescentes y mujeres vean que tienen algo en común con otras y comprendiendo mutuamente su sexualidad.

Este espacio se ha creado para permitir un lugar seguro para que las adolescentes y las mujeres compartan sus experiencias con el deseo sexual. Como en el caso de la masturbación femenina, hay una gran diversidad en las experiencias del deseo sexual femenino. Mientras que la masturbación puede ser una expresión de deseo, el deseo puede ser expresado y experimentado de muchas maneras diferentes. Las chicas y las mujeres que no se masturban o que no tienen experiencias sexuales con parejas aún experimentan deseo y probablemente busquen el reconocimiento y la aceptación de ese hecho. Puesto que el deseo femenino es negado, para las adolescentes y las mujeres puede ser un gran desafío medirlo y definirlo, y la falta de vocabulario sexual adecuado también puede hacer que sea difícil expresarlo. Si usted no sabe lo que es el deseo, ¿cómo podrá experimentarlo y describirlo? Mientras que puede ser un desafío, espero que las mujeres y adolescentes compartan sus experiencias de deseo sexual. ¿Qué siente usted y experimenta? ¿Cómo se pone en evidencia su deseo, física y emocionalmente? ¿Cuándo experimentó el deseo por primera vez? ¿Cómo negocia en ese campo minado que es el deseo sexual? ¿Qué papel juega en su relación con las otras personas, positivo y negativo? ¿Cómo ven al deseo sexual femenino su familia y sus pares? ¿Cómo reacciona(n) su(s) pareja(s) a su deseo? Yo creo que habrá algunos elementos comunes entre las experiencias, pero al final la experiencia de cada persona será única.

Para proveer un punto de inicio, compartiré lo que tres mujeres dijeron cuando se les preguntó sobre sus primeras experiencias con el deseo sexual en el foro de discusión (en inglés.)

Estas son las preguntas que se hicieron:

Respuesta Nš1: Respuesta Nš2:

Experiencia Nš3:

Si quiere compartir sus experiencias de deseo sexual,
por favor hágame un E-mail a Here

Tess

Siempre he sido una persona sexual pero no me daba cuenta. Comencé cruzando mis piernas y frotando mis muslos para liberar tensión cuando tenía alrededor de cuatro años. También montaba mi triciclo sobre aceras irregulares y tenía un orgasmo. No tenía relación con el deseo o el sexo. Era la vibración la que me hacía llegar al orgasmo, para el cual no tenía nombre. Mi mamá lo llamaba meneo. Deja de menearte, me decía. Yo podía hacerlo en cualquer lugar que me sintiera tensa, incluso parada en fila en la iglesia esperando a entrar en el coro. Continuó hasta alrededor de los diez años cuando le confesé a mi madre que había estado meneando. Ella me dijo que parara, entonces así lo hice por un tiempo. Todavía no pensaba que tuviera algo que ver con lo que había escuchado sobre el sexo. Me había desarrollado más tarde, a los catorce años, y comencé mi período a los 13. Mi padre era dueño de un restaurante y un día seis de nosotros estábamos sentados en un banco y se me cayó algo al piso. Uno de mis compañeros de clase se inclinó para levantármelo y accidentalmente su mano tocó mi pierna. Me sentí muy excitada y esa fue la primera vez aun cuando yo me enamoraba de muchachos desde primer grado y estaba preocupada con hombres de todas las edades, y pensaba en besarlos nunca sentí la sensación de dolor entre mis piernas o la humedad. Él debe haber tenido alguna reacción porque casi corrió al baño. Desde entonces quería tener esa sensación y pronto averigüé que podía tenerla besando. Tocando también, pero era demasiado tímida como para dejar a un muchacho tocarme entonces besar era algo que me encantaba. En realidad me convirtió en una jodona. Me encantaba ser excitada y cuanto más me dolía más me gustaba. Al hacerme más grande los muchachos se frustraban mucho pero en esos días las chicas buenas no tenían sexo o si lo hacían eran condenadas. Sin embargo yo no me masturbaba cuando estaba excitada porque sólo asociaba eso con tensión y su liberación. Tampoco fantaseaba. Sólo la vibración en el clítoris. Nunca me toqué hasta más tarde en la vida cuando mis piernas se acalambraban si frotaba juntos mis muslos. Pienso que esto me impidió ser orgásmica con mis parejas a través de todos estos años. No busco el orgasmo, sólo la excitación. Disfruto el sexo pero quiero que el juego previo dure para siempre. Me encanta el cunnilingus pero tampoco tengo orgasmos de esa manera. El hombre con el que estoy ahora es muy bueno conmigo. Nos miramos masturbarnos después de mucho juego previo. Yo puedo excitarme mirándolo pero todavía me cuesta alcanzar el orgasmo incluso de esa manera. Pienso que tengo un bloqueo mental por no haberlos asociado nunca. Sin embargo no me importa porque puedo hacerlo por mí misma de vez en cuando si me siento así. Me ayuda cuando estoy tensionada o realmente nerviosa por algo. En la escuela solía cruzar solamente mis piernas cuando tenía que apurarme en algún examen. Pum. Tenía un orgasmo y volaba en el examen - - sin tensiones. Espero que este relato ayude en su nueva sección sobre deseo.


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