Pregunta: Hola, esta no es una pregunta, sino más bien una sugerencia para que agregue una advertencia a su página. Si hubiera hecho mi pregunta hace algunos días quizá no estaría en la situación en la que estoy ahora. El jueves a la mañana me desperté con el clítoris hinchado. Esa noche todavía estaba grande. No sabía lo que estaba pasando y era sólo ligeramente incómodo y sentí que preguntarle a alguien sobre eso sería más incómodo, entonces hice algunas búsquedas en la web. Encontré su página y busqué en ella, pero no vi nada que sugiriera que debería preocuparme. El viernes y sábado se volvió más y más incómodo y decidí llamar a mi doctor el lunes. Tomé un baño tibio el sábado a la noche, me sequé y me senté a leer un libro, a tomar una taza de té y sentí un estallido. Me miré y vi que mi clítoris se había roto y supuraba pus. Si hubiera sabido que esta clase de cosas podría suceder habría ido al doctor el jueves. Sé que su página no es médica sino informativa pero le sugeriría que agregara un punto sobre que una erección prolongada podría ser peligrosa. No sé qué va a pasarle a mi clítoris, está volviéndome a doler y está oscureciéndose. Espero que no lo pierda, ya que es el único lugar que se siente bien.

Respuesta: Esto suena muy inusual. Espero que haya consultado a un doctor. Para que se forme pus allí tiene que haber un cuerpo extraño que su sistema inmune está atacando, a nivel microscópico o no tan microscópico. Esa es una infección causada por alguna bacteria u objeto extraño. Puede causarla la irritación localizada, pero usualmente sólo resulta en enrojecimiento, hinchazón e incomodidad.

¿Por casualidad la sustancia salió debajo de su capuchón clitoridiano? Si es así, podría haber sido sebo atrapado, esmegma. También es posible tener una infección de hongos (micosis) que afecte solamente al clítoris, porque el capuchón puede crear un medio propicio.

Creo que la erección sostenida era el resultado de la irritación más que la causa raíz de la incomodidad y el flujo.

El agua caliente del baño puede haber suavizado o haber provisto la lubricación necesaria para que el cuerpo expeliera el material extraño.

El esmegma está tratado en la página sobre Adhesiones Clitoridianas y las micosis en la página sobre Vaginitis.

Esta experiencia demuestra la necesidad de autoexámenes vulvares. Puede aprenderse más sobre los autoexámenes vulvares en las siguientes páginas web (en inglés):

http://my.webmd.com/hw/womens_conditions/hw235326.asp

http://www.gynsupport.com/pages/self.htm

http://www.fwhc.org/health/selfcare.htm

 


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