Pregunta: Soy una mujer sana de 30 años y he tenido varias relaciones maravillosas con hombres. Con algunos he tenido orgasmos sólo con la penetración y con otros necesito estimulación del clítoris; lo que sea que funcione está bien para mí. Ahora estoy en una relación con un hombre maravilloso que haría cualquier cosa por mí. El problema es que no puedo tener orgasmo con penetración sola y tanto él como yo podemos estar estimulando eternamente el clítoris y no pasa nada, o lleva mucho mucho tiempo. Tiene un momento difícil al acabar si yo todavía no he acabado. ¡Hasta que tenemos sexo anal! En el pasado he tenido relaciones anales y eso estuvo bien, pero ahora cuando tenemos sexo anal me lleva alrededor de 10 segundos llegar al orgasmo y puedo tener múltiples orgasmos. ¿Por qué es esto? Sé que él prefiere sexo vaginal pero tendremos sexo anal porque es muy confiable, pero puedo ensuciarme un poco. He leído mucho para tratar de tener orgasmos más fáciles, pero el sexo anal parece ser lo que mi cuerpo quiere. Si tiene alguna respuesta se lo agradecería.Respuesta: Todos cambiamos con el paso del tiempo. Hay muchas cosas que pueden tener efecto sobre lo que puede ser sexualmente estimulante para nosotras en un momento determinado. La técnica de una pareja; incluso cambios sutiles pueden afectar de manera importante nuestro placer sexual. Como también puede ser la clase de relación que tenga con ella, salvaje o calma. Su estado emocional puede influir sobre las cosas; estrés de trabajo, etc. En consecuencia, las necesidades sexuales de una mujer están en constante cambio; lo que funciona hoy puede no funcionar mañana.
Los niveles hormonales de la mujer están influidos por muchos factores y pueden comenzar a disminuir mucho antes de la menopausia, si ya no eran bajos siguiendo la pubertad. Si por casualidad la sensibilidad de su vulva y clítoris han disminuido puede necesitar ver a un doctor y ver si chequea sus niveles hormonales, en principio su nivel de testosterona. Los niveles de estrógeno son más difíciles de medir porque están cambiando constantemente a causa de los ciclos menstruales de la mujer. Usted no mencionó si se masturba o si también ha habido un cambio en ese sentido. Si usted está menos sensible a su propio toque, vea si hay una causa orgánica.
Usted no es la única mujer que prefiere o que solamente puede experimentar el orgasmo como resultado de la estimulación anal. Incluso hay lesbianas que prefieren la estimulación y el coito anal. Esto es porque los genitales de la mujer pueden no ser muy sensibles a la estimulación sexual. Esto puede tener causas biológicas tales como baja densidad de terminaciones nerviosas o niveles variables de hormonas y sensibilidad. Puede ser también el resultado de la disociación. A muchas chicas no se les permite explorar su vulva; es algo que deben mantener oculto, incluso de ellas mismas. Pueden no encontrar jamás su clítoris o suprimir las sensaciones que produce. Cuando se vuelven sexualmente activas pueden encontrar difícil hacer una conexión con su vulva. Si la mujer no se siente bien respecto a su vulva es más difícil disfrutar de ser tocada. Si la mujer no está cómoda con su identidad femenina puede no estarlo con sus órganos reproductores y sexuales femeninos. Su vulva solamente es un lugar donde la orina y la menstruación salen de su cuerpo.
Por otro lado el ano es usualmente muy sensible a la estimulación. Las mujeres tienen mucha más probabilidad de encontrar la estimulación anal demasiado intensa o desagradable que sentir absolutamente nada. Además, las mujeres pueden estar más familiarizadas con su ano como resultado de mover diariamente el vientre. Pueden no tener buenos sentimientos hacia el ano pero son más conscientes de él.
Antes de involucrarse en el sexo anal lávese su ano y deslice un dedo adentro para ver si su recto está vacío. Si no, lubricar su ano puede permitirle tener un movimiento de intestinos y vaciar su recto sin mucho esfuerzo. También puede comprar una enema descartable, (p.ej., enema Fleet,) vaciar los contenidos que son demasiado fuertes para propósitos sexuales, y llenarla con agua corriente tibia. Vacíe la botella dentro de su recto y entonces mueva el vientre. Después puede chequear su recto nuevamente para ver que todo ha sido evacuado. Espere varios minutos para asegurarse que toda el agua haya sido evacuada antes de iniciar el sexo.
Usar una bolsa o jeringa para enema y más agua puede no ser recomendable, pero algunas personas gozan de las enemas eróticas. Si usa mayor cantidad de agua deje que pase una o dos horas antes de tener sexo para permitir que el agua salga de su cuerpo. Si no lo hace, el sexo anal puede volverse muy sucio.
Algo que puede probar para satisfacer ambas necesidades es insertar un «butt plug» en su ano antes del coito vaginal. Quizás la combinación de estimulación anal y vaginal le permitirá tener el orgasmo. Tendría que comprar un butt plug pequeño y uno mediano para comenzar; usualmente tienen 1 y 1½ pulgadas de diámetro respectivamente. Puede lubricar su ano e insertarlo antes de involucrarse en el sexo con su pareja. Obtenga los flexibles de siliconas en lo posible; son más caros pero trabajan bien y son más fáciles de lavar. También es una buena idea poner un condón en el butt plug porque hace la limpieza más rápida y simple. Elija butt plugs con una base que le permita la penetración vaginal cuando están insertados; algunos tienen bases redondas mientras que otros tienen bases rectangulares que se acomodan mejor entre los cachetes del trasero. También se hacen butt plugs vibradores para un poco más de estimulación.
Puede también probar un vibrador sobre su clítoris durante el coito vaginal. Pruebe un vibrador estilo varita como el Hitachi Magic Wand o el pequeño pero potente Pocket Rocket. El primero tiene cable a la red pero el segundo es a pilas.