Pregunta: Cuando me masturbo o hago el amor con mi novio, me pongo siempre demasiado sensible, tanto que se vuelve insoportable, casi doloroso. Las pocas veces que he continuado me siento desesperada para ir al baño y si continué me he humedecido, y mucho. ¿Es esto pis? ¿He acabado? Todo lo que siento es el alivio que se tiene después de necesitar desesperadamente ir al baño. A mi novio no le importa y es muy comprensivo pero esto me da vergüenza y me gustaría poder relajarme y disfrutar de nuestras relaciones adecuadamente. ¿Puede arrojar luz sobre todo esto para mí?Respuesta: Esta experiencia es común. El aumento de sangre en el área y la tensión muscular causan las sensaciones y la sensibilidad que experimenta. En cuanto a la sensibilidad, pruebe usar más lubricación, de base acuosa, y estimulación indirecta. Deje sus calzones (knickers) puestos y dele un masaje a su monte de Venus y labios mayores. Puede probar frotar su vulva sobre cosas, primero con la ropa puesta, después solamente calzones, después quizá desnuda. Frótese contra una almohada, muebles, el muslo de su novio, etc.
La urgencia para orinar está causada por los tejidos eréctiles que rodean la uretra, parte de su clítoris, hinchados por sangre. La liberación de fluido que experimenta es normal en muchas mujeres, pero no en todas (aparentemente todas las mujeres eyaculan, muchas no lo advierten o no quieren admitirlo.) Vacíe la vejiga antes de comenzar a masturbarse o a hacer el amor. Ponga un par de toallas sobre la cama o donde escoja hacerlo. Entonces vaya literalmente con la corriente. Cuando sienta la necesidad de orinar, empuje y llore vocalmente. Diga "SI" por ejemplo, realmente fuerte. No combata esta necesidad de orinar. Pruebe permanecer relajada y permítase que las cosas se pongan húmedas y sucias.
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